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jueves, 3 de septiembre de 2009

Embrun y II

sabe lo que se le viene encima, pero no se lo imagina
¿veis Embrun encima de la motaña a la derecha?

Empiezo a trotar con calma y tengo las piernas frescas, pequeño rodeo por la zona de boxes, me ajusto bien la gorra para las fotos (que luego os reis de mi), ánimos de mis chicas y primera cuesta de unos 30mts que subo corriendo con precaución mientras adelanto a unos pocos que ya la suben andando. Los primeros kilómetros son alrededor del lago donde hemos nadado, bonitas vistas y mucho polvo. Avituallamientos surtidos donde voy reponiendo. La zona se acaba en una nueva cuesta que nos llevará al pueblo y termina en el hotel donde duermo (al final de la calle principal). Piano piano lo voy logrando.

en el dorsal no pone el nombre, todos somos, o queremos ser, embrunmen

Ahora se acaba el pueblo y empieza una cuesta abajo, donde nos cruzamos con las bicis que se creen que ya llegan, que nos lleva a campo abierto desde donde se ve Embrun a lo lejos. La verdad es que ya se me va haciendo largo. Personalmente no me gustan las IMaratones a pocas vueltas, me gusta transitar por lo conocido y ver a los míos (y a todos los que animan) con mayor frecuencia. El cuerpo me empieza a pesar, pero aún sigo asimilando geles.

Ya se oye la música a lo lejos y me animo un poco, pero el camino gira y nos lleva a cruzar el río más lejos. Cruzo un puente, bajo, mirando al frente (no me gustan las alturas ni puentes estrechos).

Uff, flojeo.

Avituallamiento, tripita no quere más. Mal vamos.

Bajo ritmo.

Ando.

Deben quedar cuatro kilómetros para iniciar la segunda vuelta. Vuelvo a arrastrarme intentando correr. No veo a las chicas y me cruzo con el bravo Capitán que va camino de vuelta cuando yo empiezo mi segunda vuelta. Ahora camino en las cuestas.


No puedo más. Pero no he visto a A. Si lo dejo ahora se asustaría. Realmente pensaba que lo iba a dejar muchísimo antes, pero hasta hace media hora iba encontrándome realmente bien. La verdad es que esta vez, como siempre, el cuerpo ha petado, pero ya llevo la cabeza reventada.

He abandonado tres veces en mi vida:
- mi primer triatlón, Medina de Ríoseco, Sprint. Me agobié en el agua, a la semana siguiente debuté en un Olímpico.
- triatlón Olímpico de Gijón, 11kgrs de más tras 18meses sin entrenar, con los primeros 5km de carrera ya tenía bastante.
- primera edición del Triatlón de Buelna, ya sabía a lo que iba y ni siquiera dejé las zapatillas en boxes.
esta iba a ser la cuarta, quedaba abandonar en distancia IM para completar el cupo.

Totalmente derrotado de cabeza.

Y en mitad de la calle principal me la encontré. Corrí 5mts para la foto. Y me paré. No voy, no ando y ya no puedo comer más. Me acompañó en chancletas un par de kilómetros y me dejó marchar con una cita para cuatro horas después.

no hay photoshop, pero esta imagen tiene truco

Y ya andando, perdido. Siendo adelantado hasta por los que también caminan. Antonio, de Alicante se para conmigo y me anima a acompañarle trotando. No puedo.

Cae la noche. Me sé el camino.

Cada vez se ve menos.

Los voluntarios siguen en sus puestos. Intento cruzar una rotonda corriendo porque me da vergüenza que haya 5 coches esperando. No puedo y encima casi me caigo. Seguimos.

Quedan tres kilómetros.

Cada vez se ve menos.

Llego a la zona vallada. Algunos irreductibles galos siguen animando. Un diez para el público, muy animado y agradecido. Incluso cargando el coche tras la prueba, lejos de boxes, la gente sigue dándote la enhorabuena. Es la primera vez que me ha ocurrido. Courage, courage. La verdad es que lo eché todo viniendo aquí, porque no me ha aguantado hasta el final.

No se ve nada.

Corro a oscuras. Me animan españoles desde una furgoneta, creo que son de Ibiza.

Ya está la alfombra azul. No se ve nada pero corro hacia la luz. El público ha bajado a la alfombra y hacen la ola a mi paso. 15h59'16". Aún quedan 76 por detrás y más del doble que abandonaron.



Victoria pírrica, derrotado totalmente he aguantado a la bestia.

La camiseta es la más humilde de todas las conseguidas en los últimos años, pero no le hace falta una exquisita confección para tener valor, en este caso lo que importa es la marca. Finisher Embrun. Y punto.

He hecho lo que he podido, hace dos meses me hubiera parecido bastante, en ese momento da rabia.

Volveré y la venceré de nuevo, y acabaré corriendo.

el maestro y el aprendiz

Salí sigiloso en la noche y llegué oculto en la oscuridad, la próxima vez lo abordaré tranquilo en nocturnidad, pero el Sol me verá llegar.

Lo veréis.

Espero.

ésta es comprada, las hace zero

sábado, 29 de agosto de 2009

Embrun

introducción
El décimo tenía que ser especial, y al igual que hay quien escala montañas porque están ahí, yo tenía que hacer Embrun porque tenía vacaciones en agosto, le tenía ganas y no podía esperar a otra conjunción de planetas para poder abordarlo, no sé que nos deparará el futuro ni cuando estaré en el mejor estado para completarlo, A creía en mi y no podía defraudarla.

todo es alto aquí

el lugar
Embrun es un pueblo de los Hautes Alpes, con una bella catedral y situado a dos kilómetros del lago donde se disputará la natación. Otros pueblos han explotado más el tema de los deportes naúticos, aquí la gente parece venir más a visitar el pequeño casco histórico y descansar al son a orillas del lago, de aguas de agradable temperatura.

la prueba
Para no despertar la fiera de la prueba, para pillarla por sorpresa, a las seis de la mañana, antes del amanecer, con nocturnidad y alevosía 850 triatletas se introducen en el lago bajo la mirada de muchísimos testigos. No se ve más que lo que iluminan las escasas farolas de la zona y las de los pueblos que rodean el lago. Una pequeña luz roja nos guía de boya en boya, algunas canoas cuidan de que ninguno se extravíe.

5am. imaginando la que me va a caer a lo largo del día, pero poniendo buena cara.

la natación
Sinceramente no he disfrutado lo que debiera de nadar de noche en agua agradable, a pesar de no pretenderlo me vi inmerso en la marabunta, un poco marrullera (patada sangradora en la nariz, dos arranques de gafas), pero nadé cómodo. Son dos vueltas alrededor de una pequeña balsa separada del lago principal por un paseo de tierra por el que unas horas después pasaremos corriendo. A finales de la primera vuelta ya es de día y se ve las preciosas montañas que nos rodean.

saliendo del agua, mosqueado por la marrullería pero contento al ver el crono. Creo que con el del Aquaman tuve más de un encontronazo desafortunado, por parte de ambos.

La transición decidí tomármela muy tranquila. No hay carpas ni bolsas que recoger. El público anima a los valientes gladiadores desnudos. Todo lo que necesites lo has de colocar en una caja de plástico (similar a las de la fruta), la bici se coloca por el sillín con el manillar hacia abajo y hay una silla de plástico donde sentarse. Decidí cambiarme por entero de ropa para cada disciplina. Hasta me sequé con una toalla. Visto el día que hizo me lo tomé con bastante calma perdiendo muchos minutos que en esta prueba dan igual.

estrenando todo lo que véis de blanco, a Embrun hay que ir de gala

la bicicleta
Nada más oir el sonido de la cala en el pedal la carretera se empina y así seguirá casi 15km. Bajar un poquito y volver a subir. Es en estas primeras rampas donde peor lo paso, voy tranquilo, pero no pillo ritmo y todo el mundo me pasa. El circuito es precioso, esta abierto al tráfico en varios puntos, pera la labor de los voluntarios hace que no sea peligroso en ningún momento. Creía que L'Izoard sería el mayor reto de la bici, nada más alejado de la realidad. Es un puerto largo, tendido, no de esos que se coronan tras mil curvas de herradura, la cima está en la salida del valle. Cojo ritmo y hacia arriba, pasando más gente cuanto más cerca de la cima estoy. Mucha gente animando, en el avituallamiento personal me paro a recoger unas barritas que había dejado y me coloco el cortavientos para bajar, tampoco hubiera hecho falta, pero esta prueba la afrontaba tranquilo.

drafting aux Hautes Alpes...

Creí que mi habilidad descendedora me iba a hacer perder muchísimos puestos, pero no son demasiados, y a casi todos los vuelvo a adelantar en las siguientes rampas. Que no tienen ningún desperdicio. Que son lo más duro del circuito. Hay tramos donde pueden rodar acoplado los que prefirieron lastrar la bici con unos cientros de gramos más en la subidas. En cualquier momento aparecen rampas, unas más largas que otras, pero todas van hiriendo y la gente va más tocada. Empieza a hacer calor y la gente para en las fuentes de los pueblos. Unos pocos también paran a estirar. Yo me sigo viendo bien, pero si volnerant omnes, ultima necat, voy con miedo de encontrarme esa última mortal y sigo rodando conservador.

aún quedan ganas de saludar a las supporters, van 160km y creía que estaba hecho...

Y ya se ve Embrun. Paso por delante de nuestro hotel. Sé que de aquí a la T2 hay 2kilómetros, pero el cuentakilómetros dice que aún quedan 15km de prueba...
Son las tres de la tarde. A estas horas sólo tres tipos de personas andan por la calle. A saber, los turistas, los triatletas y Satanás. Y en esto que Satanás sale a pasear. Y cuando llevas más de ciento setenta y pico kilómetros (y qué kilómetros) en las pierna y los termómetros marcan 36 grados, la carretera se vuelve a empinar ligeramente. Te crees que has tocado fondo, pero el diablo te toca el hombro y te dice que no con el dedo, que cojas un pico y una pala y sigas cavando. Os aseguro que esto es lo más duro del circuito. Rampa tras rampa a cada cual más dura, sin saber hasta dónde nos quieren llevar, con una carretera en mal estado y en algunas curvas con el asfalto derretido. La incertidumbre del destino y el porcentaje del circuito hacen que muchos decidan poner pie a tierra.

camino de T2...

Y de repente parece que ya es suficiente, que aquí no me van a derrotar, unas cuantas curvas para abajo y estamos en boxes, alfombra azul y vuelvo a tomármelo con tranquilidad.