miércoles, 15 de junio de 2011

por fin!!


Vigésimo quinto cumpleaños del triatlón de Zarauz, mi primer pasito en la larga hace 9 años, de los que sólo he fallado 3, una con inscripción, siendo fiel al propósito que A y yo nos hicimos al venir la primera vez a este lugar de ambiente tan especial, repetir.


Si hay pegas a esta prueba, que no son tales, es tener que decidir si comer o desayunar. La hora de coger el autobús hacia la salida es sobre las 13:45. En estos años he comido pronto, he desayunado tarde, y viceversa, este año desayuné normal y pintxeé en el Txiki Polit (establecimiento mítico donde encontrarse, para comer, alojarse, o tomar unos zuritos...).

Muchas estrellas en este aniversario, de una de las cuales no me despegaba: detrás de él recogiendo el dorsal, mesa con mesa en la cena la noche antes, y esperando la salida a la sombra el día de la prueba, Norman Stadler, que luego se retiraría en la bici. Muchos otros conocidos a los que hacía tiempo que no veía: Luismi, Armando, David, Rubén, Aitor...

Hasta que llegué a la península tras St George me he encontrado bien entrenando, sobre todo corriendo. Sólo fallé cuando llevaba unas 10horas de carrera allí... pero al llegar a casa me ha costado mucho entrenar, tanto por organización del tiempo por motivos laborales como por forma física. Así que no esperaba mucho de esta prueba, objetivo menor del que tenía la ilusión de bajar de 5h hace unos meses, cuando disfrutaba entrenando a pie como nunca, no como estos últimos días.


Han cambiado el recorrido y no me atreví a traer la cabra. El día antes reconocí con Clemente la nueva cuesta Getaria-Meagas. No tengo dificultad subiendo pero se me cae el mundo cuando la carretera pica para abajo, y cada vez es peor. Después de ajustar la postura, la dieta, el material, la forma física, la planificación de la temporada.. tendré que planificar la mente. Así que la consigna era simplemente disfrutar. Olvidar todo lo demás.


En la natación casi no tuve que preocuparme de orientarme, simplemente me limité a seguir la estela blanca de los que me precedían. Vistas las horas de natación invertidas los meses antes y el resultado obtenido creo que no me puedo quejar. Salgo del agua en menos de 48'.


El nuevo circuito de bici se me antoja más rápido. Se ha cambiado el sentido de la marcha, ahora se sale en dirección a la rata getariana, se gana en kilómetros acoplado y mejores vistas del Cantábrico. Quienes me vieran en carrera me vieron siempre solo y con un poco de rabia, resultado de ir pillando gente hasta mediada la subida y luego perderlos en un abrir y cerrar de ojos en los 4km de bajada, no dándome tiempo a recuperar a muchos en los 16km restantes. 2h26'. El año que viene cabra.


Así que me bajo a correr enfadado por haber perdido no sé cuántos puestos bajando y sin querer hago los 3 primeros kilómetros a menos de 4'/km. Corriendo paralelo por Nagusia Kalea (el Ali Drive de la media distancia, mejor incluso) al que posteriormente sería el ganador de la prueba, lo que me vale mis cinco segundos de gloria en la ETB. Me veo bien e intento mantener el ritmo a ver si soy capaz de bajar los 90' que hice el año pasado y que tan buenas sensaciones me dejaron. Cada vez me veo mejor y aún así no me atrevo a apretar por miedo a acabar como siempre.


Al final 1h24', con buenas sensaciones  y esprintando en el último kilómetro, donde sin dejar de ser yo mi principal objetivo cayeron varios rivales. Muy contento, ya era hora de me saliera una carrera a pie de la que sentirme orgulloso, y encima, Clemente txapeldun, ante contrincantes de primera fila y sus seguidores incondicionales.


Como novedad cena de sidrería, muy superior en menú y comodidad a las de años anteriores, en el Mercado. Y continuación de otras tradiciones, como visita a Hiru Bat (estrenando medias de compresión olvidadas en casa y short, puesto que el habitual prepaleo me quedaba grande), pintxos, cena en el Kandela, paseo, baño por la playa y degustación nocturna de helados de dos bolas, fin de semana completo!!

2011 179  0:48:08 (279) 1:46 2:26:42 (293)  2:00 1:24:40 (107) 4:39:30 a 0:58:48 del ganador
2010 302  0:52:59 2:02 374 2:54:37 1:11 28,17 186 1:30:14 5:17:50 a 1:19:36 del ganador (swim con hombro roto)

 pincha en la foto para ver el vídeo de la llegada


Mañana más en la web de los Demons!

sábado, 11 de junio de 2011

Ítaca

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Poseidón.



Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.



Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.


Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.




Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.


Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.


Konstantínos Kaváfis


Y cuando  tienes compañera tal
que no hay que pedir a Fortuna más,
que te ayuda a remar
y a templar las velas,
quieres que el viaje
nunca acabe.
Gracias por estos 10 años de cruzar metas.

viernes, 10 de junio de 2011

crónicas desde el otro lado. cap 4.2

paseando por Nevada, Utah, Arizona y California
capítulo 4. usos y costumbres.

Las Vegas

A Las Vegas hay que llegar de noche, sólo así encontrarás su encanto. Hoteles de mil habitaciones, decenas de  restaurantes, teatros con más capacidad que los de mi ciudad y un casino o centro comercial de lujo en la planta baja. Siete espectáculos permanentes del Circo del Sol en la ciudad y decenas de shows que intentan atraer la atención del turista.

Siempre hay gente. Por la calle, comiendo cualquier cosa a cualquier hora y  golpeando aburridamente los botones de las tragaperras en los casinos, que ahora funcionan con tarjetas de plástico recargables.
Dos noches allí y no hacen falta más de 12 horas para verla, espectáculo incluído. Eché de menos ver más parque natural y menos fauna humana. Si caminas te mezclarás con gente cutre con bebida tamaño XL de la mano que va visitando los distintos hoteles y entrarás en tiendas de lujo. Puedes entrar en tiendas donde no te atreverías a asomarte al escaparate en París y ser agasajado por los dependientes, mirar a los lados y sentirte el mejor vestido. Esto es su democracia, no discriminar a la gente por su aspecto, porque el más hortera y barrigón puede tener la tarjeta de crédito más hinchada, y al final es lo que importa.


 Hoteles temáticos donde revivir viajes que nunca harás. El antiguo egipto, el lejano París, las sofisticadas calles de Venecia, todo sin salir de la calle principal, donde se agolpan todos los hoteles y lugares de interés.


Se puede encontrar la misma tienda repetida tres veces en un centro comercial de 200 locales, aunque por mucho que busqué no encontré ninguna librería.

Hay hoteles que ofrecen espectáculos gratuitos para congregar a la multitud a sus puertas. Desde luchas de bailarinas contra feroces piratas en el Treasure Island, volcanes en el Mirage, fuentes danzantes en el Bellagio de Ocean's Eleven... pero el turismo allí es ver hoteles. Es más, para cruzar de una acera a otra con frecuencia hay que entrar dentro de un hotel, pasar por el casino (en algunos si existen carteles indicando la salida), coger una escalera mecánica, cruzar una pasarela, bajar por la escalera mecánica, atravesar el casino/tiendas y salir a la calle.


Una ciudad de mentira, en medio de la nada. Plagada de limusinas y, desde que oscurece, por centroamericanos que ofrecen tarjetas de chicas que buscan hacer tu estancia más agradable. También se anuncian en periódicos gratuitos que las ordenan temáticamente para favorecer la elección.
 a partir de las 8pm decenas de centroamericanos
te empapelarán con estas tarjetas.

Si te vas a comprar un ipad la duración de la cola aquí es bastante menor que en SF y te ahorrarás un 1'2% de impuestos respecto a California, aunque en Utah los impuestos en vez del 8'2% son del 4'5%. Pero en LV la gente no lo mirará, ni se tomará un café sentada, ni te dirán que tengas un buen día ni te saludarán cuando te cruces con ellos. Y aunque por la mañana es frecuente ver corredores sudando la gota gorda, creo que somos todos primerizos, por el Boulevard no se puede correr. Y de bicis, ni hablar.

Como decíamos ayer, sin zapatillas, ni bicicletas, ni libros, no podemos ser buenas personas. Y en The Strip se ven pocas...

martes, 7 de junio de 2011

crónicas desde el otro lado. cap 4.1

paseando por Nevada, Utah, Arizona y California
capítulo 4. usos y costumbres.

San Francisco

Con Nueva York, Seattle, Boston, Nueva Orleans y  Chicago una de las ciudades que más ganas tenía de visitar. Dejamos el coche aparcado y puesto que venimos de patear parques nacionales nos recorremos la ciudad sin usar para nada el transporte público, una pena no montar en uno de los míticos tranvías. Caminar nos permite pasar de un barrio a otro simplemente cruzando la calle, el barrio italiano; el barrio chino; el de gente de color; el de gente menos recomendable; el de gente adinerada; el, menos atractivo, comercial y de negocios; el de los gays; el de los latinos; el de los punkies y antiguos hippies...


Nos alojamos cerca de los estudios Pixar y LucasFilms y del mítico puente, que es gratuito para caminantes, bicicletas y para los vehículos que abandonan la ciudad. Eso me permite entrenar a las siete la mañana y rodar pistas de tierra a la orilla del agua que a esas horas ya empiezan a llenarse de corredores, incluso con sus niños en silla. La tienda de recuerdos del puente es el lugar de encuentro de decenas de ciclistas, muchos grupos, llama la atención uno muy numeroso proeuropeo (bicicletas tope de gama del viejo contienente y ropa retro, sobre todo con reminiscencias italianas).


Curioso el contraste entre distintos barrios. Nos alejamos de la zona más plagada de turistas, los antiguos muelles, reconvertidos en zona comercial sin ningún interés.


 Saliendo del hotel, recto hacia la derecha, nuestra calle (Lombard) se estrecha en el famoso zigzag en cuesta.

En Union Square jugueteamos con las tabletas en la tienda de la manzana, se ríen de nosotros cuando pedimos una. Nos dicen que quizás lleguen esta noche, pero que para saberlo deberemos ponernos a la cola desde las tres de la mañana. No me lo explico. Todo el mundo tiene una y juguetea con él en cuanto se detiene.

Cuanto más caminamos por Market St más caminantes sin rumbo comienzan a aparecer. SF está lleno de homeless, pero esta zona parece el agujero del que salen.

Visitamos el barrio de Mision, donde los Franciscanos que dieron nombre a la ciudad construyeron su edificio más antiguo. Es el barrio donde habita la gente del sur de Río Bravo.

En el Castro, que ya vimos en Harvey Milk nos tomamos un café casi de verdad y nos fotografiamos en el cruce de las cuatro calles más gays del mundo gay. Hasta el banco luce la bandera del arcoiris en la puerta y el de seguridad parece de Village People. Tiendas de animales donde lucen camisetas de Dogs are the new kids o dibujos de familias donde un perro sustituye a un niño bajo el epígrafe de modern family.

 Castro con 28th, gayest four corners of the world
 
Paseamos por Haight, calle otrora cuna del verano del amor donde aún queda algo de aquel espíritu hippy, junto con nuevos punkies y otros alternativos. Nos hacen clientes preferentes de la tienda Kidrobot, y por unas horas no conseguimos un ejemplar firmado, aunque nos traemos más de uno de recuerdo, dos de ellos ya están agotados...

 los impresionantes restos que quedan de la fabulosa 
Exposición de 1915 con motivo del Canal de Panamá
Abundan las fixies y las singlespeed. Hay tiendas dedicadas a ellas. También la gente camina. Abundan las librerías y las cafeterías relajadas. Las tiendas de artesania y alguna de vinilos. La gente charla. Hay plantas en las ventanas. Las bicicletas y las zapatillas nos hacen mejores personas.

 en la Catedral hay un precioso altar laico de Keith Haring, 
y una copia del laberinto de la Catedral de Chartres, 
uno dentro y otro fuera.

 Tras apenas ver un par de familias por los estados del Sureste, atravesamos un barrio de gente de color donde las mujeres van con sombrero y arregladas de fiesta a la iglesia, donde la gente viste con ropa ancha con capucha y cadenas, donde famosos clubs de jazzs se suceden uno tras otro, donde ancianos con trajes de colores, relucientes zapatos y dientes de oro no dejan charlan con los paseantes.

 
Hay un centro comercial donde los japoneses pueden comprar los mismos productos que si estuvieran en Nipón. Me gusta más que el famoso barrio chino, donde las calles tienen nombre en dos idiomas, hasta los bancos tienen los letreros en chino, las calles parecen estrecharse y se vuelven bulliciosas. Parece un gueto. Puedes nacer y morir allí sin que el gobierno central sepa que existes ni aprender a decir más que yes, no y dollar. Si te sales de la calle principal turística los ancianos miran al infinito en tugurios sucios y vacíos.

 no me gustan los guetos

Coincidimos con la famosa carrera de Back to breakers donde las inscripciones se agotaron días antes de que me enterara de su existencia. Consiste en llevar un dorsal, decir que vas a correr 12km a las 7am y después, disfrazado ir de bar en bar de fiesta. Menudo ambientazo que había a las 11am.


 Promueven el reciclaje pero no veo mucha facilidad para conseguirlo. Hay una cadena de supermercados de comida orgánica. En los restaurantes que se precien les gusta presumir de utilizar ingredientes naturales, sin pesticidas, piensos ni otras cosas nocivas. Todos advierten de que la ingesta de carne poco hecha puede provocar enfermedades y que el exceso de grasa es malo para la salud.


 Igual que en Estocolmo nos tomamos un café Bianchi, en una tienda de la marca con el caracter retroitaliano que comenté antes, aquí no podíamos dejar de pasar por Rapha sin hacer lo propio. Vimos el final de una etapa del Giro e hicimos unas compras. Venden cedés con música española e italiana bajo los títulos de música de la Vuelta o música del Giro. Hasta el baño está decorado con imágenes ciclistas.

Si lleváis el neopreno podéis nadar enfrente del museo en el muelle 9. Allí se reunen los triatletas en las frías aguas para entrenar, muchos piensan en el triatlón de Alcatraz.

 55ºFarenheit, casi 13 Celsius... 
fuera de plano triatletas entrenando...
Ya veré otras ciudades y compararé. Es USA pero creo que es distinta, que tiene otro caracter. Me ha gustado cómo se vive en según que sitios, aunque una sanidad gratuita y pastillas gratis, entre otras reformas, sacaría de la gente a muchos sin hogar. Pero por fin he podido tomarme un espresso tamaño piccolo.