miércoles, 26 de enero de 2011

cosas que pasan cuando menos te lo esperas


Aprovechando unos días libres hemos pasado unas cuantas noches en la capital sueca. Anochece a las 15:30, amanece pasadas las 8:30, así que habrá quien trabajando no vea la luz del sol.


Paseo arriba y abajo, por la orilla del mar y la orilla del lago. Siguiendo los pasos de Lisbeth Salander y Kalle Blomkvist. Hay que reponer fuerzas, nada mejor que en un café ciclista de aire italiano, en blanco y azul celeste. Espresso de 4cl por unos 3€, por volumen las bicis salen más baratas. El croissant, delicioso. Las revistas no las entiendo.


El primer día, asustados vestidos de monte. Después, casi igual que aquí. Cuando llega la tarde del fin de semana se ven muchísimas faldas cortas, algunas se atreven incluso con tacones entre el hielo. Los bebés van sin plastificar en los cochecitos, y algunos sin guantes. Aunque los pequeñajos que andan van vestidos con unos monos enterizos que parecen minitrabajadores de la autopista.


Coches de todo tipo. Se ve dinero en la ciudad. Suelen derrapar al arrancar, pero siempre ceden el paso en los semáforos. La única diferencia son los clavos de los neumáticos. La gente se desplaza en bici como en cualquier otro lugar, sólo vimos a uno que parecía entrenar, aunque con guardabarros y forrado hasta arriba.


Hay lugares donde el agua se para a descansar y entonces hiberna hasta que llegue la primavera. Aquí no hemos visto mucha gente aventurarse a caminar sobre las aguas congeladas, pero camino del aeropuerto vimos intrépidos andando y patinando. Las pequeñas lomas se convierten en toboganes para los pequeños trineos.


Los edificios no tienen mucha altura, a pesar del millón de habitantes no parece una ciudad muy grande. Lo recomendado en las guías se hace andando. Unas cuantas islas unidas por puentes. No hay hielo en las calles ni aceras, echan una arena gorda que en caso de nueva helada lo compacta y le da agarre. No hemos visto nevar, pero sí varías veces caer polvo helado desde el cielo encapotado.


Da la sensación de que la iluminación pública es escasa, sin embargo, más en los barrios elegantes, es costumbre dejar las luces dadas de todas las habitaciones que dan a la calle, no hay persianas, no suelen correr las cortinas, y suelen dejar pequeñas lámparas en los alféizares. Los edificios se convierten en pequeñas televisiones.

título prestado del primer bloguero triatleta
que fotografió y escribió desde orillas del Báltico

14 comentarios:

Carlos dijo...

PRECIOSO!!!!!, GRACIAS POR LLEVARNOS HASTA ALLÍ.....

Atalanta dijo...

Y yo que os buscaba en Cabrerizos... Si parece que no hace tanto frío. Bonita crónica para una bonita escapada.

Santa dijo...

jajajaj
QUÉ FUERTE que me copian el título.

Espero que os gustase la ciudad, aunque veo que estaba "fresquita"

¿Pudisteis llegar a este punto y ver esta vista?
(http://www.flickr.com/photos/blockmind/2902117468/in/set-72157607606892235/)

Lo del barco a Skansen, viendo la capa de hielo igual no estaba funcionando?

Qué ganas de volver a pasear por Gamla Stan... :D

Pero mejor en primavera... Este año viendo que no habrá temporada triatlética, igual me voy unos días por allí.

Popi dijo...

Te prometo que has descrito la Alemania helada del año pasado, oscura, con las casas iluminadas por la noche y sombras que atraviesan las ventanas a cada rato mientras de día es blanca, resbaladiza, con arena gorda haciendo crack en los zapatos, bicis y trineos en en el parque.

Stockholm tiene que molar!

davidiego dijo...

carlos,
gracias, pocas fotos porque olvidamos el trípode.

atalanta,
me hubiera gustado acompañarte pero estaba reservado desde bastante antes.

santa,
no te quejes, es un homenaje.

la verdad es que creí que íbamos a pasar más frío.

la foto de la calle estrecha no se carga haga lo que haga, si vimos la vista, pero no salió tan bien en nuestra cámara.

popi,
de esto es el colmo a Estocolmo, pero allí se vive mejor.

mola turistear fuera de temporada.

Furacán dijo...

Muy interesante el paseo. Molan las Dvdg gides!

Santa dijo...

No me he quejado... no me lo esperaba y por eso me ha hecho gracia!

Muchas Gracias!!!!

Balti dijo...

De verdad que vives bien, eh cabroncete.
Bonita cronica del tu viaje

Anónimo dijo...

Doctor,
Como vives...
No te acercaste a visitar el vaasa museum?
Te veo en unas semanas(con algo más de temperatura).
Santi

Angel dijo...

Una pasada de lugar y bonitas fotos. Seguro que habeis disfrutado mucho.

Un saludo.

Xocas dijo...

A ese viaje también me apuntaba! Es decir, me lo apunto en la lista.

Juan Manuel Santiago dijo...

Muy bonita crítica. Es una de las ciudades que tengo apuntadas para visitar pronto. Gracias por el resumen.

Mildolores dijo...

Muy bonito. Una ciudad que no conozco, vaya.

davidiego dijo...

furacán,
una pena que no haya sido capaz de poner fotos de una calle de 80cm de ancho y unas escaleras nevadas, daban para comentar algo, pero a veces el blog se descontrola.

santa,
se trata de sorprender, no? me encanta que te haya gustado.

santi,
no hemos entrado en ningún museo, callejeado mucho, cafeteado algo y tiendeado algo.

angel,
viajando siempre se disfruta!

xocas,
está bien, pero hay otros por delante.

juan manuel santiago,
valora el Estocolmo de nieve versus uno soleado de días largos, no me arrepiento de las siete horas de luz y el frío no es para tanto, pero hay capitales con más encanto.

xocas,
ya irás...