viernes, 13 de abril de 2012

ballenas

El señor Melville, ante la imposibilidad de acudir a la Universidad, decidió aprender en la escuela infinita del mar. Se enroló en un ballenero, desertó y vivió una temporada entre caníbales. De vuelta a su patria decidió ser escritor mientras vivía de su sueldo de profesor, al principio tuvo éxito con sus novelas de aventuras donde reflejaba su vida, pero un día se levantó y decidió escribir la gran novela norteamericana.

Para escribir un buen libro, debes elegir un gran tema.
La ballena fósil, Moby-Dick.

En un principio iba a ser comercial, destinada a vender muchos libros y generar ganancias, pero tras conocer a otro escritor, Nathaniel Hawthorne, decidió cambiar su enfoque de relato de peripecias sobre la caza de cetáceos, por algo más filosófico y metafísico, lo que hizo que su gran obra fuera un fracaso comercial y que tuviera que tras trabajar en aduanas muriera casi en el anonimato. Hasta varios lustros después, no se reconocería el gran valor de Moby Dick.

Philip Hoare, inglés, creció enamorado de las ballenas y reconoce que, como mucha gente, vuelve una y otra vez a un texto que le hechiza. Mientras algunos a su lado estudian sus libros sagrados, él repasa Moby Dick.

Moby-Dick, o la ballena, se publicó en 1851. Hoare nos enseña que antes vimos a la Tierra desde el espacio que a una ballena nadar en libertad, y que aún desconocemos casi todo de estos gigantescos mamíferos casi exterminados, porque la ciencia de su destrucción fue muy superior a la de su estudio. Por eso creo que Leviatán o la ballena, es el complemento perfecto para leer después de Moby-Dick o la ballena.

Ambos libros son relatos enciclopédicos centrados fundamentalmente en el cachalote, uno de los animales más grandes que existen y del que ignoramos muchísimas cosas. Melville nos cuenta la obsesión de un capitán por cazar una ballena intercalando capítulos sobre la vida en el mar, la religión, el saber sobre los cetáceos, reflexiones morales y Hoare empieza a hablar y poco a poco comparte con nosotros todo lo que sabe, obsesionado con Melville, reconstruye toda su biografía y relaciones que le llevaron a escribir sobre la ballena blanca. Y además nos descubre que los derivados obtenidos de las ballenas llenan nuestro mundo.

Ambas obras son voluminosas, e irregulares. A ratos pesadas, a ratos muy entretenidas, las dos dejan un regusto muy dulce tras su lectura y reposo. La lectura de Moby-Dick se facilita por su estructura en 135 capítulos. 


Llamadme Ismael...
Así empiezan las aventuras del Capitán Ahab y su prótesis de mandíbula de cachalote en busca de la ballena albina que le amputó la pierna.  

Una ballena que puede sumergirse a kilómetros de profundidad, donde es capaz de permanecer durante largos periodos gracias a al  corazón bombea su sangre (proporcionalmente 2/3 más que la de un ser humano) a diez pulsaciones por minuto, por unas arterias en las que una persona podría nadar. Y en el fondo del mar tiene mucho rato para pensar, eso se cree, pues se le atribuyen a estos seres distintas culturas y sistemas sociales avanzados: comparten recuerdos, transmiten conocimientos, forman grupos, cooperan  y se ha observado que tienen neuronas relacionadas con el uso de herramientas. Incluso hay quien postula que manejan conceptos abstractos y que podrían tener religión. En su lenguaje hay acentos según el grupo al que pertenezcan.


La mayor compañía de café del mundo, originariamente creada por un profesor de inglés, otro de historia y un escritor, tomó su nombre del primer oficial del Pequod. Incluso puede que un día en sus locales suene la música del bisnieto del escritor de Moby-Dick.

Las enormes ballenas y las pequeñas cosas particulares desaparecen y las franquicias toman el lugar de todo.

¿Quién no es esclavo? Decídmelo
Espejismos, Moby-Dick.

miércoles, 11 de abril de 2012

calzado con luz

Tal vez sea cierto que hubo en su día tres hermanos que en todo estaban tan compenetrados que daban el paso a la vez y todo lo hacían en gran armonía, o puede que antes de que la paleodieta fuera la única dieta posible, existiera un gigante con tres pares de piernas. El perfecto triatleta, mientras unas piernas descansaban de las series en umbral del día anterior, otro par podría estar subiendo puertos en bici mientras el par restante se machacaba en el gimnasio y después en la piscina.


Yo sólo tengo dos piernas, y el mismo par tiene que hacer la técnica de las tres disciplinas. Porque mis piernas a veces son fuertes, pero son muy torpes.

Al principio de temporada, cuando los días eran luminosos y se podía trotar por la hierba, hacía la mitad del calentamiento descalzo


 y después continuaba junto con la técnica con unas NB minimal.


No sé si será una moda, pero creo que correr así es mucho más natural. En el folleto explicativo de las NB recomendaban uso progresivo de las zapatillas compaginándolas con caminar y rodar descalzo.

 Hace meses que no he vuelto a probarlas, incluso hice tiradas inferiores a la hora por senderos de tierra sin notar molestias más que las propias de usarlas sin calcetines, cosa que tuvo muy fácil solución. 


Sigo haciendo técnica en el agua y sobre las dos ruedas, pero ya sólo bajo a las pistas con un par de zapatillas y con ellas hago todo.


Quizás con el buen tiempo lo vuelva a intentar.

Tengo las zapas. Me he dejado barba, y me suelto el pelo. Dudo que con este tiempo él salga sin camiseta. Desde muy lejos sigo sus pasos.

lunes, 9 de abril de 2012

si me pagaran, no lo haría igual

En mi condición de trabajador perteneciente a la mayor agrupación estatal me da igual un día que otro para salir a entrenar, hoy no salí porque fueran vacaciones, salí porque me apetecía y además tocaba.

Predicción de lluvia. Mirada al cielo. Una bandea ondea ligera. Con suerte cumplo las dos horas y no me pilla.

El mundo gris me rodea. El horizonte es de un color oscuro uniforme, viento de cara porque me gusta volver con él a favor, y más si hay que salir volao si aparece el agua deseada por todos menos turistas y ciclistas.

Charcos en las cunetas. Verdor mojado. Vacas recién duchadas y yo sin más humedad que el sudor.

Y en éstas, en un cambio de plato al girar para el hogar, la cadena se dobla y me deja tirado.


Tirado en mitad de la carretera.


Si hubiera seguido pedaleando, además, me hubiera cargado el desviador.


 Menos mal que hay cobertura, y se ve todo de otro color.



Pasan dos peregrinos y ni preguntan si me pueden ayudar. (al ampliar la imagen se ven dos puntitos insignificantes)


Pasan de mi. Como si yo fuera un escombro más tirado en la cuneta.


Menos mal que mi salvadora, tras aprobar el curso acelerado de movilizar una moto, no tarda en llegar.


Poco después empieza  llover. Con el coche adelantamos dos ciclistas calados hasta los huesos, han disminuido el ritmo, creo que mis saludos terminaron por alcanzarlos.



(esto sucedió la mañana del tres de abril, por la noche mi niñA. comenzaría los trabajos para traernos a nuestra pequeñÅ. Espero no preparar más de éstas, no quiero implicar a más gente en mis tontiaverías)

las carreteras de la vida son inescrutables...

viernes, 6 de abril de 2012

de la vida y la muerte

Y cómo fue eso de ver nacer a la niña
Una sorpresa total.
Cuál es la sorpresa
Uno piensa en la muerte. Cuando uno acaba de tener un hijo, sabe que algún día morirá.


(..)


No es que morir sea nada especial, la mayor parte de los mejores hijos e hijas de la tierra han muerto antes que yo. Está bien claro que el día de mi muerte será un día de alegría para muchos habitantes de este mundo, pues antes de la puesta del sol habrán nacido incontables niños para sustituirme, y se habrá celebrado una infinidad de bodas.

 Auður Ava Ólafsdóttir

Rosa cándida


Rosa cándida no es una historia triste, al contrario. Otros libros para comprender que ya no somos invencibles y que el mundo que nos rodea está cambiando, que nos hacemos mayores, y que la muerte ronda a los que queremos, o a nosotros mismos, pueden ser:

+ Un adiós especial, de J. Farmer, editorial Astiberri.
+ La lluvia amarilla, de J. Llamazares, ed. RBA
+ Cosas que los nietos deberían saber, M.O.Everett, ed.
Blackie Books

miércoles, 4 de abril de 2012

acertrijos

Había en los montes de Tebas una esfinge que causaba el caos por el lugar y acababa con la vida de quienes no acertaran sus enigmas, se decía también que se marcharía para siempre si había quien descifrara uno. El más famoso de aquellos misterios fue el que resolvió Edipo, el hijo perdido de Layo y Yocasta, que andaba por allí sin saber que acabaría casándose con la reina del lugar.




 "Se mueve a cuatro patas por la mañana,
camina erguido a mediodía
y utiliza tres pies al atardecer.
¿Qué cosa es?"




Nada nueve meses,
va sobre ruedas unos años,
y al final no deja de correr.
¿Quién es?



Yo ya me casé con mi reina, y la solución, como veis, es esta princesa, que vendrá a traer el caos a nuestras vidas y destronarnos, pero espero que también nos de muchas alegrías.


martes, 3 de abril de 2012

doscientas mil!

Tras cuatro años y diez días, este, nuestro blog, ha alcanzado las 200.000 visitas. 200.000 pequeñas cosas para vosotros, 200.000 grandes cosas para mi.

domingo, 1 de abril de 2012

No pudo ser

Cuando terminas la primera carrera popular de tu ciudad, de unos pocos kilómetros, el siguiente reto es finalizar otra, y otra, una cada vez más larga, y cuando rozas los de 10km quieres vencer la media maratón.

Ese ya es un reto serio. Primero terminar, luego bajar de 1h45', después de 1h30' y el siguiente paso es vencer la barrera de la hora veinte. Rebajar holgadamente esa cifra ya es para los bendecidos por la naturaleza.


Y el sábado lo intenté. Dormí más que lo habitual, comí pronto, llegué con tiempo a la salida, estrené zapatillas y equipación que no me dio ningún problema, hacía buena temperatura, calenté y a pesar de colocarme casi bien en la salida, a los 300mts estaba donde quería y durante 9km las piernas iban solas a menos de 3'40" aunque casi desde el principio el cuerpo iba raro, casi vacío.

volando en los primeros kilómetros (foto J.R.)

Parecía que las tripas se habían dado la vuelta como un calcetín y querían echar fuera todo. Dejé mi huella rápidamente detrás de un camión, tomé un gel, las sensaciones mejoraron muy poco py empecé a penar. Sin grupo, solo, se levantó aire y calculando con el gps si iba a poder cumplir con el objetivo a ratos apretaba pensando que sí, a ratos me relajaba pensando sólo en llegar. Además la meta estaba cada vez más lejos, porque sin atajar en ningún momento, decenas de metros se iban sumando en cada kilómetro al gps sobre los marcados oficialmente por la organización.



Buena animación, como se espera de Euskadi, aunque la mejor es la que siempre va conmigo.


1h21'55" en meta, el puesto 102. Creo que el tiempo que quiero está ahí pero tardaré en volver a intentarlo.


A llegar a casa a la cama, tapado y con febrícula. Hasta que se asentaran los interiores. Al día siguiente ya estoy bien y tanto las piernas como el resto del cuerpo no recuerdan lo que pasó hace 24horas. No recuerdo otra competición en que las piernas fueran y el resto no.


Seguimos en el viaje a nuestra Ítaca, lástima que esta escala fuera fallida.


Pero estamos en el camino.