Mi pequeña historia circunvala mi tobillo. Así puede empezar a leerse donde se desee y no deja huecos abiertos.
El diseño anterior, de elección puramente estética, se ha transformado en un taniwha, una critatura poderosa con características del aire (cabeza de pájaro), tierra (cuerpo de hombre) y agua (cola de pez). Sostiene un
tridente, que ha resultado ser muy parecido al de un habitante de Timanfaya...
Para guardar la simetría, otro taniwha en el otro lado forma con el primero la cara de un gran taniwha que mira hacia atrás protegiendo mi espaldas.
Entre los dos taniwhas hay un tatuaje que todos habéis tenido alguna vez, dos eslabones de cadena...
En el lado derecho, igual que los traídos de NZ que ahora reposan sobre el cabecero de nuestra cama, un tiki mira hacia delante para protegerme de lo que de allí venga. La mano del tiki es protectora, casi como hago yo en mi trabajo. El tiki está insuflando vida, viento, que se transforma en una triple espiral en movimiento...
En el lado derecho, igual que los traídos de NZ que ahora reposan sobre el cabecero de nuestra cama, un tiki mira hacia delante para protegerme de lo que de allí venga. La mano del tiki es protectora, casi como hago yo en mi trabajo. El tiki está insuflando vida, viento, que se transforma en una triple espiral en movimiento...
Hay olas por debajo y una cadena de dientes de tiburón que refleja adaptabilidad y símbolo de protección del mar. Por encima, motivos koru, la hoja nueva del helecho que se extiende para alcanzar la luz, esforzándose para tener perfección y fomentando nuevo crecimiento. Representa el desarrollo de una nueva vida, con la esperanza del futuro, pero también la necesidad de esfuerzo para lograr crecimiento y perfección.
El tiburón martillo quiere representar determinación, fuerza y tenacidad, con motivos que simbolizan velocidad. A la izquierda y arriba del tiburón, una manta representa libertad y elegancia. Parecida a la que me encontré entrenando la natación en mi primer IM LZ.
La tortuga representa la familia, su caparazón está formado por la flor del hibiscus con las connotaciones que ya conocéis y la letra A, sin el punto...
La casualidad ha querido que haya once dientes de tiburón, los mismos que el número de triatlones 226 en los que he participado, o los años que hace que conocí a la del caparazón de la tortuga, o los mismos dientes de la corona pequeña del piñón de los días de volar...
La casualidad ha querido que haya once dientes de tiburón, los mismos que el número de triatlones 226 en los que he participado, o los años que hace que conocí a la del caparazón de la tortuga, o los mismos dientes de la corona pequeña del piñón de los días de volar...
