Para despedirlo y entrar con buen pie en el otoño, A. y yo nos hemos comprado unos zapatos.
Todavía el cuerpo no me pide entreno y sí disfrutar de otras cosas, así que nos hemos ido a pasear entre vides y lavanda. A guardar los últimos rayos del sol entre los pliegues de nuestros recuerdos.
Al lado del río hemos disfrutado con calma del silencio y A. de un buen vino que transformaba la luz en sangre de vida.

Pasado mañana me espera Sanabria, desde Alemere han sido tres semanas y tres horas y media de entreno, que no ha incluido el agua a pesar de echar de menos ese olor a cloro que ya no me abandonará hasta el año que viene por estas fechas. Como dice el título del blog sigo disfrutando de las pequeñas cosas.
Pasado mañana me espera Sanabria, desde Alemere han sido tres semanas y tres horas y media de entreno, que no ha incluido el agua a pesar de echar de menos ese olor a cloro que ya no me abandonará hasta el año que viene por estas fechas. Como dice el título del blog sigo disfrutando de las pequeñas cosas.
las fotos hoy son mías, desde el móvil.
Podéis seguir dejando comentarios en la entrada anterior y participar en el sorteo de la gorra. También está la contestación a Rodrigo.