Se acerca Halloween, esa fiesta celta con más de 2.500 años de antigüedad que los actuales votantes de Bush han hecho suya e importado al resto del orbe. Que alguien corretee por las calles de Evergreen Terrace pidiendo truco o trato me da igual, pero que los escaparates de las jugueterías se llenen de disfraces chorras y los niños, y no tanto, vayan por ahí disfrazados un 31 de octubre en vez de cuarenta días antes del miércoles de ceniza me parece una chorrada.
ni maquillaje ni photoshop, foto real tomada con el móvil
En regiones históricas con sus lenguas y tradiciones, tan diferentes que parecen no formar parte del Estado, se celebrará esta fiesta. Incluso en algún lugar del extranjero donde personas han muerto luchando por su secesión de otra nación. Y todos se poblarán de esos enormes centros comerciales (
malls creo que los llaman) donde existen 6,02214179 × 10 elevado a la 23 potencia tiendas iguales a las que existen en otro lugar situado a más de quinientos kilómetros de distancia, de modo que cuando comemos una hamburguesa con ketchup (o capsut para algunos) antes de ir al cine (con una programación idéntica a la que la cadena exhibe en todas las ciudades y países en que hace acto de presencia), pongamos que a ver
Una conejita en el campus, uno no sabe si está en el Parque Principado en Asturias o en una superficie similar en Cartagena, lo mismo que en Clermont-Ferrand, pero allí hablan francés.
Mozos y corredores que vinieron en avión de nombre extranjero para aterrizar en la calle Estafeta en vez de celebrar la misma fiesta en Elm Street (podrían ponerle al morlaco un jersey a rayas) no pueden limitarse a correr y emborracharse de kalimotxo y todas sus variantes sino que han creado la neotradición de arrojarse desde lo alto de una fuente, trufando las noticias de heridos.
cualquier día añaden cincuenta estrellas a tanto blanco y rojo... y adelantan la fiesta 3díasLas dos primeras bicis en la Meca han salido de provincias limítrofes de la Península, también la campeona olímpica y todos soñamos con una bicicleta de nombre italofrancés que abunda en boxes. Así todo. El libre mercado y la globalización, lo mismo que ahora nos hace estar como estamos. Es lo que hay, pero también hay tradiciones que ya estaban ahí y que podemos seguirlas o no, pero por favor, no aceptemos las que no son de aquí. Un poco de sentido.
No me gustan los Huesos de Santo, los buñuelos me empachan, y vista más de dos veces, Doña Inés pierde interés, aunque me pierdo por ésta:

Como diría Sancho, ducho en esto de los refranes, amo, extraños tiempos estos en que bueno es conocer nuevas tierras y ver seres extraños, gustando de sus costumbres y aprendiendo de lo que a bien tengan a enseñarnos que por eso se dice que do fueras haz lo que vieras, pero que al final cada uno en su casa y Dios en la de todos, pero a fe mía que Dios no es eso que algunos han dado en llamar América ni todo el reinado del Arcipreste Juan. Que todos llevamos dentro un tesoro que son nuestras diferencias y que de bien nacidos es compartirlo, mostrando el cofre a quien se quiera asomar y dejándolo catar con sus propias manos si se tercia, pero a mi entender que si arrojamos el tesoro o lo mezclamos con otros habrá algo nuevo, pero habrán desaparecido mil tesoros y más pobres seremos entonces.