Por despertar con el otro lado de la cama vacía. Por ir a hacer la compra sin compartir las bolsas. Por preparar la comida mientras nos damos una ducha, a veces mirando para otro lado cuando lo dejamos todo perdido con nuestros restos de la batalla. Por tener paciencia cuando llevamos tres días sin entrenar. Por regalarnos lo que estábamos deseando. Por ir a buscar a la otra al taller cuando estamos ocupados. Por reprimir los celos cuando nos enganchamos al foro o blogueamos. Por irnos a buscar cuando nos quedamos sin repuestos o nos vencen los elementos. Por soportar que vayamos siempre arreglados con la misma ropa aunque tengamos lo último en equipamiento, tres veces. Por compartir las vacaciones con la que tiene cuernos y sentir que algunas veces también tenéis acoples. Por reprimir la queja cuando rozamos paredes o el coche por proteger a la otra. Por esos ratos de soledad mientras estamos en el gym, en la piscina, en la carretera, en los caminos, en el fisio, en el osteópata, en la tienda, con los amigos o sin nadie a nuestro lado. Por todas esas horas al sol para vernos unos segundos cada par de horas. Por esperar otro rato interminable a que nos den el masaje, a que comamos algo, a que salgamos del jacuzzi, a que charlemos con los otros finisher en esa zona sólo para nosotros. Por aguantar que vayamos con mala cara. Por reir compartiendo nuestra sonrisa. Por animarnos cuando nadie más lo hace. Por sacarnos esas fotos tan preciosas. Por no dormir la noche antes. Por madrugar el día importante. Por arrastrar la maleta normal porque nosotros ya no damos abasto con la de material. Por ayudar a montarlo todo. Por consolarnos cuando no salen las cosas. Por escucharnos hablar y hablar y hablar de ruedas, y cubiertas, y sillines, y trazados, y manillares, y cuadros, y ángulos, etc etc
También sois finishers aunque no os den la camiseta ni la medalla.
Valga este abrazo.