Desde que recuerdo, siempre que veía las imágenes en televisión quise estar aquí.
Cuando aún no corría y 42,195km no eran una cifra mágica sino el infinito, soñaba con cruzar este puente.
Hoy estoy aquí, cumpliendo un sueño, y espero vivirlo al máximo y recordarlo siempre.
