martes, 13 de enero de 2009

martes y trece

Ni te cases ni te embarques. Pero tocan entrenos largos y de algún lado he de sacar tiempo, ahora que por los Reyes lo notan los bueyes. Trato de hacer lo mandado pero cuadrarlo es más difícil que el Tetris. Amanece lloviendo y no pierdo la esperanza, hasta el último momento espero sacar la bici. Mirando al cielo todo el día, al accuweather, a la estación metereológica.. y cáspita! todos nos hemos equivocado. Al final no he sacado la bici y no ha llovido, probablemente lo hubiera hecho cuando estuviera a 50km de casa. Así que he desafiado al gato negro y he salido a correr.



momento tierno del blog


Me he sorprendido. Bien de motor y de transmisión, el cuentarrevoluciones clavado a las anotaciones del director de equipo. Pero falla la chapa, he reforzado la zona clásica con vaselina de importación, pero qué dolor del pezón del corazón y ambos pies.



lo mejor, regalo de un triatleta francés en Niza 2005, desde entonces no salgo sin ella


Esto es un dedo en maza. Tras una patada a un cono en la media de Vitoria-Gasteiz de hace cinco años, la falange distal se torció y marca que estoy entrenando dándole caña poniéndose morada y llamando discreta, pero permanentemente, mi atención. Si la articulación revirada fuera la proximal sería un dedo en martillo. El día que sea fijo en el trabajo me opero y me tomo una baja tan a gusto.



Y esto es una ampolla de las de toda la vida. Por lo menos ha sido tímida y no ha empezado a tocar las narices hasta que no he parado en un semáforo. Pero luego ha cogido confianza y...



Pero sarna con gusto no pica, aunque mortifica. Un kilómetro por cada año que llevo en este mundo y no he pasado de las dos horas y media. Quiero ser un tío duro. Quiero ser Ironman, quiero ser un Verraco!


postales desde el frío

Hoy no está el día más que para leer tapado con la mantita encima del sofá. Ayer me tocó pasar más de diez horas en un lugar a 70 kilómetros de mi habitual puesto de trabajo. El frío me acompañaba, por dentro y por fuera. Tenía ventanas, por las que entraba el frío y estas vistas...



Afortunadamente para los pacientes ésta sólo es la sala de primer reconocimiento, aún con poca ropa no pasan más de diez minutos. Si están mal no importa porque intento aliviarles, y si no lo están caen en la cuenta de cuán vacua es su queja. Mientras suspiro y miro al techo, esperando que algo de calor entre por las rejillas, pero debe ser al revés, es el frío el que está preso en esta habitación...


La papelera, que empezó vacía se va llenando de envoltorios, guantes, empapadores, residuos de una actividad tranquila pero sin pausa. En la pared se aparecen rostros que tal vez tengan mucho que contar...


Por lo menos tengo internet y de vez en cuando vuelo fuera y os leo, y existís, y algo vivo de vuestras vidas. Como se ve, la instalación eléctrica está plénamente integrada en el entorno..


No estoy aquí por enchufe. Sólo se libran los más antiguos de mi lugar de trabajo y el jefe, que para eso lo es. Hasta aquí vendremos todos y cada uno hasta que alguien quiera venir a trabajar aquí. Por lo menos aquí la comida es de verdad, aunque también escasee la leche para tomarse un café con los compañeros...



Aunque haga frío fuera y dentro, los compañeros son muy majos, calientan el ambiente aunque por fuera ellos también tengan que abrigarse. A veces nos "desnudábamos" para dejar a la vista nuestro disfraz, pero si el paciente que tenía delante era limpio a más de uno he atendido con mi forrito NF.

Ya por la noche, después de cumplir en este trabajo que me gusta pero a veces disgusta me sigue envolviendo el frío. Niebla que no permite ver más allá de cincuenta metros, cencella que se adivina, parece magia, pero al final del túnel hay luz, y al llegar a mi provincia desaparece el velo del frío y la luna se despoja de sus sábanas oscuras...

domingo, 11 de enero de 2009

tú eres





Tú eres todos los kilómetros que has recorrido. Eres cada una de las personas que has conocido.Tú eres los atardeceres que has visto.Todos los lugares en los que has amanecido. Cada sabor y cada olor, cada alto en el camino. Eres cada huída y cada reencuentro.Todos los mares en los que te has bañado. Todos los caminos que has tomado. Cada cerro, cada valle, cada río.Tú eres lo que has visto y lo que has vivido…"
y lo que queda...

sábado, 10 de enero de 2009

a sangre fría

Desde el otro sábado ando mutando en animal poiquilotermo. El frío ha entrado en mis entrañas más fácil que la envidia o el egoísmo en el alma de la humanidad. Camino del trabajo la temperatura parece irreal, pues nunca he visto tal temperatura en el luminoso de una farmacia cuando paseo.




Quizás ese sea el único momento cálido del día. Buena temperatura, mejor compañía y calma alrededor, porque al llegar al edificio que me da de comer comienza el caos y el darporculo de la gerencia (tras la comida que os enseñé ahora dice que pedir el alimento fuera da mala imagen, y yo en mi casa bebo agua del grifo, pero ahora escatima el agua embotellada, los azucarillos, la leche, la fruta...).


En mi cama me acuesto calentito, pero mi dormitorio, de nueva construcción amanece rondando los diecisiete grados. Así que para que remolonear, un largo día espera y hay que aprovecharlo. Camino de comprar el pan me encuentro cosas como ésta en las fuente.


Y ya no sé si es por épica o por ópera de los cuatro cuartos, pero sigo entrenando. El objetivo no es lograr el pasaporte a las islas lejanas, ni ser un subdiez, ni andar más que nadie. El objetivo es sobrevivir, quizás demostrar que puedo seguir con mi vida, haciendo lo que me gusta, cuando quiero y puedo. Aunque últimamente ya no quiero tanto...

Para que esto no parezca un déjà vu no ilustro la crónica otra vez con copos de nieve cayendo por los montes que suelo visitar para sentirme un pelín escalador. Ahora también me caen con la cabra, que ya se muestra más sumisa y me deja rodar acoplado más tiempo, aunque las puntas de los dedos parecen querer seguir el mismo camino que las de Juanito Oiarzabal. Duelen. Mucho.


Si alguna vez os dejáis caer por aquí os enseñaré la ruta de los Big Five charros. Tiene subiditas, llanos y animales. Vacas, cerdos, caballos, ciervos en su reserva y el quinto y más preocupante


De los pequeños animalillos que se encuentran rondando los márgenes de la carretera ya hablaré en otra entrada. Hay veces que uno de los grandes se cruza en el camino, y no siempre da tiempo a tomarles un primer plano. Os aseguro que este bicho y su compañero, saliendo de la niebla tres metros delante de por donde voy rodando impresiona.


Y no sé si se pasa más frío en la bici, que se va más abrigado, que circulas por carreteras por las que de vez en cuando pasa alguien, que te puedes hacer un ovillo, que sales con comida (y si no la que hay en los cercados próximos) y en la que llevas el preciado teléfono, o corriendo. Que a la mitad de una sesión larga estás lejos de casa y no te queda más que volver, aunque tengas hambre, frío y te hayas quedado destemplado, tienes que poner un paso tras otro y volver, y la cabeza y las piernas comienzan su lucha. Y quieres volver. Porque en casa te espera el entreno cumplido, y la ducha, que al principio también duele, pero luego reconforta.

No llega a los doce centímetros, es hielo blanco, aunque lo vea negro. Lo bonito de hacer el tonto a estas alturas son los paisajes que descubres. Aunque para eso te conectas a internet y los ves igual, a menos que ya de pereza sacar otra vez el móvil y fotografiarlos, aunque sea en marcha.



Ayer salí con la cabra. Ya he hablado de los dedos congelados. Pero no del suicidio lentillero, Algo empieza a molestar en ojo del lado que entra el viento con algún copo de nieve. El ánimo se escapa poco a poco con cada exhalación y se queda congelado en la braga, que se va quedando húmeda y rígida. Pero ella no lo soporta más, decide dar el salto y estamparse contra el cristal. Me he quedado tuerto y sin compañera. Cuando llego a casa ya no puedo reanimarla.



Hay quien piensa que no soy previsor. Que cómo se me ocurre salir con lo que cuentan en la radio de Barajas cerrado, Madrid colapsado y dos estaciones metereológicas en casa que poco se equivocan y que llevan con el copo de nieve fijo desde hace varios días. A esos les digo que si no fuera previsor no habría comprado esto además del pan, porque un buen colacao calienta las manos y resetea el espíritu.

jueves, 8 de enero de 2009

instrucciones

INSTRUCCIONES PARA ENAMORARSE

Elija una mujer cualquiera. Ponga cuidado en alguna parte de su cuerpo (de ella) y empiece a amarla. Aumente poco a poco su amor hasta completarla.

Hecho esto, desenamórese rápidamente, ya que el amor provoca adicción.



INSTRUCCIONES PARA MEDIR LOS AMORES

Encienda la pipa y siga caminando. Recoja, con cuidado, algunos de los besos más olvidados, algunos mechones de cabello, 2 ó 3 miradas, uno que otro recuerdo de pieles blancas y morenas, un poema roto y una suela de zapato (ésta última para darle consistencia al brebaje). Revuelva todo y sazone a discreción. Divida el resultado entre 2 tantas veces como sea necesario, hasta que no quede nada.



INSTRUCCIONES PARA MEDIR DESAMORES

Basta el rencor y, finalmente, no vale la pena.



texto:

Selva Lacandona, Chiapas, México. 1984-1989.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
México.


fotos:
Sanabria, Playa de San Lorenzo, Túnel de los Embalses de Barrios de Luna
2006-2008

miércoles, 7 de enero de 2009

instrucciones para cambiar el mundo

I Constrúyase un cielo más bien cóncavo. Píntese de verde o de café, colores terrestres y hermosos. Salpíquese de nubes a discreción. Cuelgue con cuidado una luna llena en occidente, digamos a tres cuartas sobre el horizonte respectivo. Sobre oriente inicie, lentamente, el ascenso de un sol brillante y poderoso. Reúna hombres y mujeres, hábleles despacio y con cariño, ellos empezarán a andar por sí solos. Contemple con amor el mar. Descanse el séptimo día.



II Reúna los silencios necesarios. Fórjelos con sol y mar y lluvia y polvo y noche. Con paciencia vaya afilando uno de sus extremos. Elija un traje marrón y un pañuelo rojo. Espere el amanecer y, con la lluvia por irse, marche a la gran ciudad. Al verlo, los tiranos huirán aterrorizados, atropellándose unos a otros. Pero... ¡no se detenga!... la lucha apenas se inicia.

LAS DEFINICIONES

El Mar: Es ancho y húmedo, salado. Se mira siempre de frente y con entereza. Al final uno sale limpio e invencible. Amar sigue siendo difícil... andar también. En el mar hay muchas cosas, pero sobre todo hay agua, agua, siempre agua. Recuerde: no hay sed que se la beba...


El poeta: Sus primeros poemas son siempre maldiciones (los que siguen también). Se enamora seguido y cae con la misma frecuencia. Se levanta despacio sobre papel y tinta. Por reír mejor llora. Está en peligro de extinción.

El viento: El verdadero capitán del mundo. Dirigiendo polvo y caminos se divierte con nosotros y, dicen, no lo pasa tan mal.



texto:
Selva Lacandona, Chiapas, México. 1984-1989.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
México.

fotos:
puente entre Zambia y Zimbawe,
Camps Bay y Cabo de Buena Esperanza, Sudáfrica
abril 2008