sábado, 1 de marzo de 2014

el nuevo cine

Pierdo el hábito de dejar constancia escrita de mis pensamientos. Tal vez sea la última de las prioridades. Sigo pensando, continuamente, pero la falta de tiempo, acentuada por el deterioro de las conexiones de los pecés que manejo en los últimos meses y que a veces las ideas gotean por otros lugares (tuiter, facebook, whatsapp) hacen que no me siente a dejarlo por aquí. 

GM me ha enviado un messenger a propósito de un libro cuyo autor que me ha pedido amistad, a mi!, en facebook. Ante el doble halago me siento en deuda. 

Dentro de poco serán dos años que fuimos padres primerizos. Desde entonces apenas he ido al cine en tres ocasiones aprovechando que mis chicas no estaban. Pereza, pereza y lo caro que está el cine me están alejando. A veces, cuando cambiamos de hábitos pensamos que el resto de la humanidad lo hace con nosotros, si dejamos de ver una serie, ésta se hunde por falta de audiencia, si dejamos de ir al cine, la taquilla se resiente. Parece que está siendo el caso. Alármense. Apenas veo series o programas en tv. El poco rato que resta entre que la peque se duerme y la seguimos, lo suelo dedicar a la lectura, igual que mis entrenos figuran en la columna de la derecha, las lecturas aparecen en la pestaña donde figura biblioteca 2014.

Cuando mi mujer estaba embarazada, muchas fueron las voces que nos advirtieron de la nueva vida. Totalmente diferente y cuyo parecido con la previa sería mera coincidencia: olvídate de leer, y de dormir, y de hacer esas carreras que tú haces. Supongo que a mi señora la advertirían con otras catástrofes más propias de sus tendencias e inclinaciones. Pues he dormido igual de bien que antes (reconozco que A. cuando estamos juntos es la de sueño más ligero y suele acontecer que ocurren mil aventuras sin que yo perturbe mi sueño), aunque en mi defensa diré, que el sentido arácnido se despierta cuando soy yo el único mayor de edad en la casa. Sigo leyendo. Sigo entrenando. Adaptando las sesiones a las actividades de reposo de mis mujeres, y con la ayuda impagable y ergogénica de los abuelos. Todo dentro de mis posibilidades, a aquellos acólitos del WITL les recomiendo una vida normal, con un trabajo normal, una familia y una casa con mil tareas a cumplir a lo largo de la semana. Si después de currar, limpiar la casa, hacer la compra, tratar de hacer feliz a mi pareja y descendiente y unas series, o un extensivo, un día tras otro, aún no saben dónde está el límite, entonces tienen derecho a buscarlo.

Pero no voy al cine. Aunque puedo comentar los dibujos animados para menores de dos años, espero que sirva de guía a padres más primerizos que nosotros...

La casa de Mickey Mouse 
Un ratón vive en mitad de la nada, pero siempre está rodeado de amigos. Un perro un tanto simple, un par de patos y una vaca. El ratón y un pato tienen novias de su misma etnia. Además el ratón tiene un perro que al revés de su otro amigo, no habla y un superordenador al que invoca cada vez que tiene un problema porque le da soluciones para todo. Muchos colores, tamaños, acción y acertijos simples. Al final todos acaban bailando la mickeydanza. No me gusta que imponga la celebración de determinadas festividades comerciales como San Valentín (lo más es regalar algo a tu pareja) y que aunque hay hermandad de ratones y patos, hay xenofobia, pues Pluto, y otros perros son mascotas, y no hay personajes de otros órdenes animales: peces, crustáceos.. 

Caillou 
Como dice la canción inicial, con subtítulos en estilo karaoke, tiene tres añitos, una hermana, padres y abuelos, muchos amigos de colores distintos y los animales no hablan. Caillou es un bebé alopécico que no para y cuyos padres, de ocupación indefinida tienen una paciencia infinita. Puede inducir a los bebés a creer que son el centro del universo y que las ganas de jugar brotan de sus progenitores como las riquezas de la cornucopia. La hermana pequeña, Rosie, es de inteligencia fluctuante según las necesidades del guión. Es la única serie donde los personajes comen y usan el aseo, lo que aporta realismo. Igual que la Casa de Mickey, te hace sentir triste si no recibes nada el día de los enamorados... Si ya me parece una chorrada en adultos, como para crear traumas ya desde la infancia... y educa en valores, las mamás y abuelas limpian, cocinan, van a la compra y los papás se ocupan del taller y jugar al béisbol.

Peppa Pig 
El mundo es de los mamíferos. Peppa tiene amigos cabras, ciervos, osos.. pero no aparecen ni murciélagos ni ballenas o similares. Los mamíferos terrestres dominan el universo. Muchos tópicos en cuanto a la alimentación de los herbívoros, pero no consta de qué se alimentan los carnívoros. Todos los edificios están en lo alto de una colina. Reparto misógino de los roles en el hogar y un padre tan tonto y prepotente que al resto de los padres nos deja en buen lugar. A su favor decir que es uno de los pocos protagonistas femeninos que existen. El hermano pequeño, George, amante de los dinosaurios, es uno de los mejores secundarios del panorama de la animación actual. 

La gata Lupe
La gata Lupe es la mascota de una niña que le cuenta cuentos donde ella y sus amigos son los protagonistas. Aquí ya aparece un búho con protagonismo. Un perro deportista, una coneja y una ratoncilla de inclinaciones no bien delimitadas por el guionista la acompañan en mil y una aventuras. Hay un tejón, Herber, que no es malo, pero su personalidad, rayando la patología psicológica, acaba alejándolo del grupo aunque los animalillos lo aprecian e intentan incluirlo en sus juegos. Los más sinceros. Animación imaginativa infantil sin incongruencias de bulto. Además, tienen el sonido y los colores menos estridentes. 

Cantajuegos
Lo peor. Varios adultos, que cambian según la canción, vestidos con monos y camisetas rojas (no sé si el estilismo tiene algún mensaje subliminal), con una edición de vídeo infame cantan canciones de toda la vida en playback. Intercalan dibujos de feísmo innegable e imágenes de niños a los que no ampara la ley de protección del menor. Tienen un algo hipnótico en los bebés, pero el efecto en los adultos es demoledor. Es increíble pensar que algo pergeñado sin esfuerzo alguno ha tenido ese éxito.

 Pocoyó
Como Teruel, existe. Pero a mi niña no le hace mucha gracia. A mi tampoco. Así que no lo ve. ¿Será la causa de la ruina de una empresa que fue insignia de la marca España?

En la red hay cientos de estos vídeos, pero amigos, se acaban y a las criaturas les da igual ver el mismo tres veces seguidas. Es muy importante interesarse de vez en cuando por los contenidos que visualizan nuestros retoños para tener referencias y demostrar cierto interés, pero una vez echado un rápido vistazo, abandónese su visualización.

martes, 28 de enero de 2014

privilegiado

Tal como decía ayer, parece que lamento mi nueva vida y no es así. Desde hace veintidós meses somos un equipo aunque sólo yo tenga el privilegio de colocarme el dorsal y no nos ha ido nada mal. De hecho, como parte de este equipo hice mi mejor marca personal en media maratón, conseguí mantener mis tiempos en media distancia, subí dos veces al podium y mantuve mi ritmo de lectura.No he vuelto al cine aunque pudiera, pero no lo echo de menos. Otras cosas me llenan.

Y el equipo me completa a la perfección, es más cansado que ir por libre y no se entrena ni se ensaya, cada día es la función principal y no pienso que nos vaya nada mal. Es alucinante ver la progresión de la integrante más pequeña del grupo, ayudarla a crecer y aprender, porfiando que las bases que intentamos sentar sean sólidas en su futuro y la ayuden a ser feliz de mayor.

He descubierto en mi mares de ñoñería y océanos de paciencia que parece ser que siempre estuvieron ahí, espero que nunca se agoten. Cuando se quiere hacer todo, entiéndase ese todo como todo lo que uno cree que necesita para desarrollarse plenamente, continuamente hay que tomar decisiones, a lo largo del día son muchas y la cosa va saliendo. Hay que limar flecos donde se escapa el tiempo como el agua entre los dedos, me esfuerzo y creo que voy consiguiéndolo.

2014 será más y mejor. Continuamos con los retos, dos picos importantes en la temporada, (marzo)-abril-mayo y septiembre. Ya están los dorsales cerrados: una media de asfalto, una carrera por montaña, dos ultratrails y dos triatlones, uno de larga distancia y otro medio. 

Espero que ustedes sigan pasando por aquí y dejando algún comentario por su parte, por la mía espero ser más regular en mis intervenciones. Unas cosas se dejan de hacer por otras, pero con organización y un poco de ayuda informática espero seguir creando mis pequeñas líneas para compartirlas.

Tengo mucho que contar y aún más tendré. Permanezcan atentos.


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Hombre de hierro

Después de 10 años, éste es el primero que ninguna prueba de resistencia luce logo en la columna de la derecha. Y ha habido más dnf que en toda mi vida; baja de última hora en la media nocturna de Bilbao; renuncia a mejorar marca personal en la maratón de Donosti unas semanas después; petada en el 70.3 ICAN de Valladolid; decisión de salir a no acabar en el Challenge Vitoria; lesión en la maratón del Ancares 3 Trails; no toma de salida en la Behobia/San Sebastián... y acabé la temporada, me pregunto si tomaré la salida en la San Silvestre Salmantina... No me llaméis por teléfono no sea que bloqueéis la línea cuando los del toro rojo quieran llamarme.

Y la temporada que viene ya hay un primer dnf, el IM LZ. Aún ando pensando si cambiar la inscripción por otra prueba o simplemente solicitar su devolución. En 2014 no seré hombre de hierro, pero intentaré seguir siendo un tipo duro. Sigo entrenando como otras temporadas pero aún sin objetivo, con sueños pero sin fechas fijas.

Este año es distinto, la pequeña persona ya impone unos horarios que se rompen por cualquier detalle y hay que ser muy flexible. Ya no se entrena de Sol a Sol, se entrena cuando se puede, antes del amanecer y después del atardecer. Para colmo una recaída en una antigua lesión me tiene 23días parado, al final no parece para tanto, pero aunque la molestia es un susurro, asusta, y si algo he aprendido en todos estos años es a escuchar al cuerpo, hay gritos que se pueden obviar y murmullos a los que hay que hacer caso.

Y aunque encuentro tiempo para seguir haciendo cosas, el blog se resiente, y el cine más. Pero seguiremos en contacto. Sigo dándole.


martes, 5 de noviembre de 2013

Vivir más, escribir menos

"Cuán vano es sentarse a escribir  cuando
aún no te has levantado para vivir"


Henry David Thoreau



Y no es que no me levante de la cama, no paro.  No tengo tiempo de escribir a diez dedos aunque intento sacar un rato para hacerlo con el pulgar. No he vuelto al cine, pero si seguís la página de biblioteca, veréis que no dejo de leer. Intento seguir con la vida, compartida. Y es que si antes faltaban horas a uno, siendo tres ni os cuento. 

jueves, 26 de septiembre de 2013

Jumentoman

Todas las aventuras con mis amigos mirobrigenses comienzan alrededor del Árbol Gordo. Su génesis suele tener lugar a la orilla de su río, aunque luego son gestadas y alimentadas en los foros y quedadas.


Los Jaramugos y Jumentos se merecían un triatlón en sus territorios, y esta primera edición fue uno de los triatlones posibles, porque la idea primera era otra, más dura pero no imposible, por lo que creo que si se sigue celebrando, como se celebra una fiesta de rencuentro, el recorrido cambiará, y más de una vez.


Sin madrugar demasiado nos lanzamos al Águeda, vuelta al pilar del puente, llegar a la presa y vuelta. Es una natación técnica, de llevar el codo alto, pues hay tramos donde apenas cubre dos palmos. En todo el verano he nadado cuatro veces: en el Challenge de Vitoria-Gasteiz, la Travesía Miríobrigense (que fue mi bautizo jaramugo), la Travesía Villagonzalo-Alba de Tormes del día anterior, ideada por mi Club, (éstas dos últimas de más de 4200mts) y la natación del Jumentoman, y me sentí cómodo de nadar por nadar, disfrutando de un río para nosotros tres.


Toda el triatlón lo pasé en cabeza. La noche anterior, en el briefing-cena de la pasta, me comentaron el circuito y me facilitaron dos hojas de ruta, una para el recorrido ciclista y otra para la carrera. Así que iba abriendo carrera, a pesar de las escuetas indicaciones  tuve que parar un par de veces a preguntar el camino y aún así me equivoqué en un desvío donde ni había un alma ni estaba señalizado ningún destino en ningún sentido, aunque acabé reincorporándome al circuito. Me gustó, repechos, llanos y un bonito paisaje.

Los boxes eran únicos en el mundo. A cubierto y donde se permitía la asistencia del equipo de apoyo. Besos, risas, avituallamiento, cambio de ropa y como en un juego de pistas, a buscar el circuito a pie.

En principio eran cinco vueltas, mixtas asfalto-senda. No miento si digo que los primeros 13km iba muy cómodo y sorprendido de mi rendimiento, tras no haber nadado apenas y no haber hecho nada con mi bici desde el 13 de julio (los sesenta kilómetros del Challenge Vitoria-Gasteiz los hice con la bici de un tío más grande que yo pero a la que me adapté muy bien). Pero los últimos 8.195mts a pata se me hicieron largos, muy largos, situación que además coincidió con el aumento de las temperaturas. El avituallamiento estaba situado a la orilla del río, donde los entregados voluntarios nos surtían de todo aquello que necesitábamos y si algo faltaba, el bar estaba a unos pocos metros. Al final de las cinco vueltas el gps no marcaba la distancia redonda y hubo que buscar los metros perdidos ante el asombro de la gente que tomaba el sol en la alameda y nos había visto pasar una y otra vez a lo largo de las dos últimas horas.

Al final meta, abrazos de mi equipo y gorra y logo Jumentoman de premio, cortesía de un patrocinador llegado del extranjero, y comida con larga sobremesa donde, tras intentar darle esquinazo en los últimos días, el tío del mazo finalmente me alcanzó.

epílogo:
ya dije que el día antes del jumentoman había nadado una travesía pirata sin entrenar, a la que llegué directamente desde una guardia de treinta horas a más de 160kms, con otras dos previas en la misma semana. Con cabeza me deslicé en el agua y con poco desgaste salí, para a continuación, coger el coche y desplazarnos otros cien kilómetros para dormir en Ciudad Rodrigo.

y al día siguiente del jumentoman, la soberbia de ver 20 personas apuntadas a una carrera donde hace un par de años hice quinto me hizo apuntarme a un trail de montaña de 10km. Un par de noches antes vi que donde había cuatro gatos, ahora había unos cuantos galgos más y que poco iba a pillar. Debatiendo entre dormir y perder la inscripción y perder la gasolina me decidí por esto último, y ya, en la primera rampa perdía además la honra, pues mis piernas dijeron basta, aunque luego llaneando y bajando fueran bastante alegres.

Esta fue la crónica de mi Ultraman sprint. El trail del domingo sobró, y parte de la sobremesa del día anterior, aunque realmente disfruté de ese triatlón sin dorsal donde nadie hizo trampas y cumplió con el recorrido a pesar de que apenas había nadie animando (sólo los imprescindibles), ni había chips, ni clasificaciones, ni jueces y cuando la calor y el río al lado invitaban a otra cosa. Me sentí Jumento de verdad, y eso es más que ser de hierro, porque no todo el mundo comprende qué significa ni lo ha probado.


versión beta, incapaz de subir fotos. A ver si esta tarde, con ayuda, se puede.

jueves, 5 de septiembre de 2013

soy del 9%


Recuerden que en esta vida todo se puede comprar menos lo importante y lo verdadero.

Antes de desilusionar a mis lectores una vez leída la parrafada, aclaro que si llegan, iré a verlos con alegría.

Pero soy de ese nueve por ciento que no quiere los juegos. Sencillamente porque no estamos para juegos, y menos en la Capital, que parece acomplejada por haber tenido la Culturalidad en vez de aquella Olimpiada celebrada en esa ciudad del extranjero que tan bonita quedó después con dinero de todos. Si no hay dinero para Educación, Justicia, Sanidad y dar de comer a los niños, es decir, crear empleos estables y con salarios verdaderos para los adultos, creo que no estamos para juegos. Los amigos de la mejor gestión, la privada, deberían buscar ésta. Inversión privada para beneficios privados. Aunque lamentablemente sabemos que ha sido, es y será al revés. Tercer intento, diez años invirtiendo en promocionar la ciudad y creando casi todas las infraestructuras, infrautilizadas. Mucha gente viviendo del cuento. Del juego.

A su vez, los Juegos Olímpicos me causan un revoltijo de pensamientos. 

Para empezar no entiendo por qué unos deportes son olímpicos y otros no (no me cuenten las razones, que casi todas me las conozco). Creo que hay deportes que sólo existen porque son olímpicos y al contrario de las verdaderas cosas a proteger, que suelen extinguirse por algo (alguien) que modificó su hábitat y que con cuidado vuelven a crecer, los deportes que no se practican no tienen por qué vivir artificialmente, existe una infinita variedad de actividades más o menos físicas que entusiasman a grupos más numerosos de personas. No voy a poner ejemplos, prefiero que dejen volar su imaginación en comentarios.

Si las Olimpiadas son la máxima celebración del deporte es una contradicción que no estén presente los mejores. UEs una competición hipertrofiada, donde ni están los deportes que más importan ni los deportistas que más importan. Interesa más que esté la curiosidad, la minoría, el raro, que los más completos atletas de cada disciplina. Incluso para bastante gente que está, ésta no es su meta más importante.

Estoy a favor de que el Estado se ocupe del deporte, pero del deporte base. Prefiero treinta mil niños jugando al tenis que tener 3 españoles en el top 10 de la ATP.  Sin dudar escojo que todo el mundo practique una actividad deportiva a ser una potencia mundial en el deporte de élite tal como titulan los diarios preferidos de nuestro presidente. El deportista a altos niveles o es un semidios hijo de Zeus y Alcmena o es profesional, y el profesional se ha de buscar la vida. Si produce lo suficiente para que marcas registradas lo mantengan me alegro por él, y si no, que se busque la vida como los menos dotados atléticamente y practique deporte como la gente normal, por recreo, por salud o por necesidad, pero necesidad espiritual, no económica. Creo que el jugador de un equipo deportivo vale lo que la entidad quiera pagar por él (allá las deudas y de dónde provengan los ingresos) y que a él se debe por encima de convocatorias de selecciones. Porque nos ponemos tontos con los colores. Y hacemos trampas, como contratar a los buenos de otros lugares para que lleven nuestra camiseta, pero no nuestra lengua, costumbres o simplemente vivan por aquí. Y esto lo hacen en todo el mundo. Pero nosotros no sé si podemos permitirnos potenciar a los mejores físicos en vez de a los mejores licenciados en físicas, y ni si quiera creo que al deportista llegue toda la ayuda prevista. Las federaciones deportivas no son extrañas al resto de las organizaciones de nuestra sociedad, mamoneo de los directivos y descuido de la base.

Mañana concederán los juegos a la capital de este reino, extinto imperio que aún no lo sabe. Todo es posible y somos un país muy olímpico, la sangre azul de nuestro país, esa familia irreal, ha estado siempre representada, el padre en Munich '72, la mamá fue suplente de su hermano en Roma '60, el hijo varón fue el abanderado de Barcelona '92, y el yernísimo hizo su mejor inversión en Atalanta '96. Creo que el nieto mayor debería participar en la disciplina de tiro en la cita castiza, así las tres ramas estarían representadas.

Y si no gana Madrid muchos se alegrarán, un porcentaje más pequeño que ese 9% pero que vivirá muchísimo mejor que casi el 100% con la excusa de la deportividad del gesto de volver a participar.

viernes, 3 de mayo de 2013

sin tiempo para contarlo

Vivo cada minuto y no tengo tiempo de contarlo. Espero seguir gozando de su credibilidad aunque no crean lo que les voy a contar. Sepan, estimados lectores, que me presentaba en la salida de la Media Maratón de Ciudad Rodrigo con una mochila cargada de excusas, una mochila pequeñita, de esas de  carreras de un día, pero llena de esas frases hechas que se intercambian en cualquier línea de salida. Una mochila que intentaría vaciar a lo largo del recorrido, sin saber si lo conseguiría o no.


Hacía bastante frío y había hecho tiempo esperando en un bar  en el que la Maratón de Madrid era la reina de la televisión por una mañana. Estaba cansado. Estaba pesado. Pero sabía que iba a salir a por todas. Había involucrado a mucha gente para estar en esa línea de salida y tengo las balas contadas este año para disfrutar de un dorsal, aunque no fuera el momento más adecuado y la que correspondía a hoy no estuviera cargada a tope, no me quedaba otra que dispararla para ver hasta dónde llegaba.


Me dejo llevar. Callejeo sinsentido por las calles del pueblo donde se daba la salida, caen los primeros cuatro kilómetros en menos de catorce minutos antes de enfilar la antigua carretera que en línea recta nos llevarían a la ciudad natal de los Jaramugos y Jumentos. 

Los kilómetros siguientes pasan rápido, como uno solo. Trato de darlo todo pero no puedo cambiar de ritmo, aunque el gepese me indique que ya he pillado un trantran bastante rápido. Estoy abierto al hombre del mazo, no me sorprendería, pero hasta que llegue sigo con el juego, hoy es divertido.

Grupos que vienen, grupos que se van. Cuestas arriba donde recupero algún puesto y bajadas donde no puedo ir a más y aún así se me van. Es el primer día de la semana que no me duele nada. No siento frío. Luce el sol. Voy solo, pero la larga recta me permite ver los colores de los que van delante. Soy constante.

Gente que alcanzo y gente que me alcanza y me supera. No puedo ir a más. A falta de 4 kilómetros intento subir el ritmo. No puedo.

A falta de un kilómetro, entrando en la fortaleza en una subida corta pero exigente, lo consigo. Alcanzo a un trío y me lanzo hacia mis chicas, que me esperan a falta de un kilómetro, el más bonito de toda la carrera.


Como un toro de los encierros, voy  embalado y ligero por el empedrado. El objetivo en media maratón en los últimos dos años y medio ha sido bajar de hora veinte, en las cuatro ocasiones que lo he intentando lo he rozado, y me he quedado a segundos. En las cuatro me he presentado en la línea de salida en mejor ánimo y preparación que en ésta. Da rabia estrellarse una y otra vez contra ese límite por apenas un suspiro en cada kilómetro de los veintiuno que componen una media.

Una camiseta amarilla tras un par de curvas funciona igual que una capa, me lanzo a por ella. Bajo el arco de meta mi alegría será la decepción de otro. Sin buscarlo he cumplido holgadamente mi objetivo. Una marca que al principio me parecía lejana de mis prestaciones, me consideraba, me considero, un atleta de poco menos de hora veinte. Varias veces lo he intentado, y teniéndolo, se ha escapado. Aunque esta vez me he sacado la espinita no he sufrido como en las otras ocasiones, sólo lo he dado todo en el último kilómetro, me ha ayudado el aire a favor, el perfil favorable..

 al fondo a la izquierda hay sitio

25absoluto, 5VETM-A y podio en mayores de 74kgrs

foto finish

Tras las felicitaciones de mis chicas y la rápida comida, he ido pensando en el coche camino del trabajo y no he sabido responderme. Había que estar ahí, había que correr, pero no ha dolido, no ha faltado el aire.

El sueño provocado por esta carrera, y el resto del cansancio acumulado unos días después, y las agujetas que al principio tímida y luego sin vergüenza han ido brotando en mis piernas, me han susurrado que tal vez sí, que el sueño se cumplió, y que si tengo dudas, vuelva a intentar asaltar, o al menos acercarme, a esa hora dicisiete treinta y uno.

El año pasado di una charla en la previa a esta carrera, invitado por Abel . Este año fue él quien compartió su experiencia y no pude estar presente. Que alguien se acuerde de mi para que cuente algo y tener un auditorio que me escuchara ya fue justo y sobrado pago, y fue una alegre sorpresa que al despedirme para ir a coger el autobús que me llevara a la salida, tras haber echado no una mano, sino un par de dedos a montar la llegada, Atalanta me entregara la bolsa del corredor del año pasado y algo más. Muchas gracias. En breve estará en la página de biblioteca y seguro que con muchas estrellas.

Hasta la próxima.