viernes, 2 de marzo de 2012

sin alma, o como aumentar el número de entradas de este blog sin hacer lo mismo con el de visitas y mucho menos con el de comentarios

Tocaba esta semana otra sesión doble de cine, esta vez de cine sin alma.


La primera fue La invención de Hugo (Cabret), muy esperada tras disfrutar del libro hace cuatro años. No discuto que los premios de la Academia fueran todos en aspectos técnicos, en eso es casi perfecta, aún viéndola en las habituales 2D deslumbran los travellings, la maquinaria de los relojes, la fotografía.. pero no emociona. No veo al protagonista en su papel, parece que no hay más historia que la de documentar el trabajo del visionario Méliès.


Dos entradas en mi ciudad, en 2D y el día del espectador son 5€, el libro ronda los 21€. Si piensas verla con la familia, ni siquiera en 3D y ni cometer los siete pecados consumiendo palomitas es mucho mejor que lo compres. Te proporcionará no sólo disfrute, cosa que la película no hace, sino más horas de éste, y además tendrás en tus manos un volumen muy bien ilustrado y que lucirá precioso en tu biblioteca.


En la otra película los protagonistas no tienen alma. Actúan fríamente, movidos por un deseo primario que apenas insinúa su origen en la película. Preciosas imágenes, poco diálogo. Michael Fassbender tiene un buen trabajo pero busca constantemente sexo en cualquiera de sus variantes de modo enfermizo. La llegada a la ciudad por unos días de su hermana desbaratará su mundo.

No hay libro alternativo y llevar a la familia depende de la liberalidad de cada uno en cuanto al desnudo. Recién salido de la piscina nada me sorprende, aunque Fassbender era uno de los 300... Además he disfrutado reviviendo nuestro viaje a NY: el protagonista toma el metro en la misma estación en que yo lo hice  cuando partí hacia la salida del maratón, pasa incluso por delante del que fue nuestro alojamiento y aparece un hotel que llamó nuestra atención cuando visitábamos el meatpacking district, aunque no por la misma razón que se observa en la película.


Y, dejando aparte el tema principal de la película (sobre la que podéis opinar desafiando al título de esta entrada) y hablando de deporte, que es lo que os suele traer por aquí ¿por qué a los americanos les encanta correr con pesada ropa de algodón, y con capucha si puede ser? (y a las americanas, además, con pantolones cortos) ¿Nos verán raros a los europeos, amantes de la lycra y el polyester?

7 comentarios:

Jumento Acera dijo...

Aunque no comente o incluso entre (ya sabes, el lector de google) te leo puntual. Especialmente estas entradas, de hecho, las de deporte me gustan mucho menos.

Y, soy muy básico, sudadera y pantalón largo de algodón con 15 años de vida en invierno; en verano, camiseta blanca y bañador para darme un chapuzón al llegar al río.

marKitu$ dijo...

Películas, películas, a nosotros nos fascinan las americanas en pantalón corto, cosas de la vida, lo de ellos... no comento!

Furacán dijo...

A mi me gustó la entrada anterior :-) cuando hablas de pelis como no las he visto no digo nada pero se agradece leer la crítica.
Aunque me gusta el algodón, para entrenar viva la lycra y el poliéster!

Nacho Cembellín dijo...

Hombre, se agradece y mucho q hables de lo q te apetezca y q no abuses del deporte, pues aunque yo tb lo hago, es un poquito más de lo mismo. Si eres de mis favoritos, no es x las entradas deportivas.

A. dijo...

No me arrepiento de haber visto Hugo, pero esperaba mucho más, el prota es plano, y la amiga algo mejor, pero tampoco me la creo.
No me arrepiento de no haber visto Shame, me da pena no haber paseado de nuevo por Manhattan...

davidiego dijo...

jumento,
tú eres un clásico, Jumento, por lo menos deja un comentario los números primos que sean divisores del número de cromosomas de algún microorganismo...

marKitu$,
las de las fotos del enlace no estaban en short, pero por donde entreno se ve más de una.

furacán,
mi primera camiseta y sudadera eran de algodón, y me las he puesto más días que cualquier prenda que tenga en este momento, ahora miro atrás y pienso cómo podía ir tan calado..

me alegro de que te gustaran las narices, no sé qué inspiración tuve.

nacho,
yo también te quiero. ;)
(aunque te odio, ahora con iphone no soy capaz de hacer tus fotos...)

A.
lo malo de las pelis, es que hay que verlas, pagar, para opinar.. viendo la racha que llevamos, me estoy planteando ahorrar.

yo también quiero pasear de nuevo por Manhattan, ahora te toca a ti entrenar!

edecast dijo...

Pero entonce, me la recomiendas, o no?? ;-)
O la alquilo en la red cuando salga?