miércoles, 17 de marzo de 2010

perdidos en la TRibu

Tres familias, tres, son trasladadas de su hábitat natural a un entorno hostil. A convivir con una tribu en otro continente, deben seguir sus costumbres y reglas. Al principio todos son muy abiertos a nuevas experiencias, creen que esta inmersión cultural son unas vacaciones de lujo por gentileza de la televisión, que a cambio les sigue con una cámara doquiera que van.

semos de hierro


La familia Cordón se ha ido a vivir con unos triatletas sudamericanos. Ellos, que apenas montan en la bici que les regaló el banco en verano al ir a comprar el pan, se quejan y protestan ante lo incivilizado que es levantarse a las 5 de la mañana para rodar por la autovía antes de que se llene de coches. Y que aunque salgan en grupo los demás miembros del grupo dejen con ellos una distancia de siete metros y los dejen a descubierto al aire. Están muy cansados, y eso que ya no se quedan hasta las tantas viendo programas de cotilleo a medianoche. El más pequeño se queja de que no le dejan entrar en el messenger, pues el ordenador sólo lo usan para entrar en foros y blogs de otros miembros de la tribu.



Los Esnórquel se han ido a vivir al norte de Europa. El idioma es difícil, y se comunican con símbolos escritos en la nieve del tipo de 45'cc+10x1.000/120 lpm. La madre se queja de que sus preciosas zapatillas de firma no aislan sus pies del frío y el padre de tener que depilarse, amén del dolor que tiene cuando se le eriza el vello. La hija mayor no puede presumir de tipo al no poder estrenarse las mallas de diseño que compró al ser admitida al programa, aunque la hija pequeña disfruta patinando sobre los lagos helados y haciendo ski de fondo. Poca luz.


El matrimonio Cadena está dividido. Unos prefieren entrenar la natación en la piscina del hotel, pero trescientos largos acaban por marearlos, los otros nadan en el mar, luchando contra las olas y el asco a las algas. Están descontentos porque la sal y el sol han secado su piel. Están hambrientos porque la paleodieta no les sacia. Los hombres echan de menos los partidos en la tele los sábados, y las mujeres, mientras tratan de desenredarse el pelo, gimen porque esto no se parece nada a lo que venía en el suplemento de deportes de verano del Elle.


A ninguna de las familias les gusta madrugar, también les molesta sudar y cada uno echa de menos sus chuches. Les cansa cargar con la maleta de la bici y todos los demás bártulos cuando deben desplazarse a algún rito de iniciación en cualquier lugar mágico. Si no fuera por el dinero del premio final ya se habrían rendido. Todos consideran a estas tribus unos salvajes, con ritos de locos y una alimentación que no se parece nada a las dietas de los suplementos dominicales que habían seguido hasta ahora. Ellos son los buenos, los tolerantes, los que saben adaptarse. Los sádicos son los productores del programa, que exageran esto del deporte.

8 comentarios:

Diego Santamaría dijo...

Radiografía de un triatleta en un momento, la verdad es que somos un freaks de pelotas, fans de las siglas raras:

2x (3x100 pro ae1-ae2 pl al rp 3-5-7-9 / 15s)

4 x (3´/1´ 80% 60ppm)

...

Gente rara que madruga, se levanta a las 6 para ir a correr, hacer bici, expertos en montar y desmontar bicis para "encajarlas" en maletas, gente que adora sudar y sufrir...

Masocas semos!

Rubén dijo...

Triatletas y ultrtafondistas un poquito frikis si que somos, no? Eso de madrugar más los fines de semana que los días laborables es difícil de entender...
Viva la fratría ultrafondista!

Emilio dijo...

Genial krak, genial, a este "reality" si que me engancharia. Falta alguna tribu que entrene en el gym al lado de unos obsesionados de los hierros, a ver que haria la famila Pesilla alli, tu que crees??

Juankir dijo...

jaaaaaaaa q grande

no hay nada mejor qt miren raro, si algun dia no lo hacen ESTAS MUERTO

edecast dijo...

Me acuerdo del primer post que leí de tu blog (no te conocía) se llamaba algo así como la tribu, y hablabas de los relojitos del botón rojo y etc...
En la línea ;-)

Furacán dijo...

Muy bueno!

Xocas dijo...

¡Ay, ay, ay! Acabas de recordarme que a estas horas ya tenía que estar en camita, que mañana vuelvo a tener sesión de natación+bici (mis fórmulas todavía son sencillas).

Dani dijo...

Hostias, yo no madrugo tanto nunca...