martes, 13 de enero de 2009

postales desde el frío

Hoy no está el día más que para leer tapado con la mantita encima del sofá. Ayer me tocó pasar más de diez horas en un lugar a 70 kilómetros de mi habitual puesto de trabajo. El frío me acompañaba, por dentro y por fuera. Tenía ventanas, por las que entraba el frío y estas vistas...



Afortunadamente para los pacientes ésta sólo es la sala de primer reconocimiento, aún con poca ropa no pasan más de diez minutos. Si están mal no importa porque intento aliviarles, y si no lo están caen en la cuenta de cuán vacua es su queja. Mientras suspiro y miro al techo, esperando que algo de calor entre por las rejillas, pero debe ser al revés, es el frío el que está preso en esta habitación...


La papelera, que empezó vacía se va llenando de envoltorios, guantes, empapadores, residuos de una actividad tranquila pero sin pausa. En la pared se aparecen rostros que tal vez tengan mucho que contar...


Por lo menos tengo internet y de vez en cuando vuelo fuera y os leo, y existís, y algo vivo de vuestras vidas. Como se ve, la instalación eléctrica está plénamente integrada en el entorno..


No estoy aquí por enchufe. Sólo se libran los más antiguos de mi lugar de trabajo y el jefe, que para eso lo es. Hasta aquí vendremos todos y cada uno hasta que alguien quiera venir a trabajar aquí. Por lo menos aquí la comida es de verdad, aunque también escasee la leche para tomarse un café con los compañeros...



Aunque haga frío fuera y dentro, los compañeros son muy majos, calientan el ambiente aunque por fuera ellos también tengan que abrigarse. A veces nos "desnudábamos" para dejar a la vista nuestro disfraz, pero si el paciente que tenía delante era limpio a más de uno he atendido con mi forrito NF.

Ya por la noche, después de cumplir en este trabajo que me gusta pero a veces disgusta me sigue envolviendo el frío. Niebla que no permite ver más allá de cincuenta metros, cencella que se adivina, parece magia, pero al final del túnel hay luz, y al llegar a mi provincia desaparece el velo del frío y la luna se despoja de sus sábanas oscuras...

9 comentarios:

Ramón Doval dijo...

¿Estás diciendo que en SA no hay nubes? Un tal Juvenal Urbina tenía menos medios, pero estaba mucho mejor tratado, y considerado. Aquellos tiempos.

inma dijo...

David VAYA CONDICIONES NO??!!..

davidiego dijo...

ramón,
aquellos tiempos... aunque no pude con aquel y prefiero a Sierva Maía de Todos los Angeles.
aunque es más medicina de verdad, sin aparatos ni a quien consultar.

Anoche no había nubes, la luna iluminaba la carretera y desapareció la niebla. A ver si en primavera te enseño el Cielo de Salamanca. Ahora llueve y racaneo mientras pienso si bicicleteo o corro...

inma,
no me saco el frío del cuerpo.

ATALANTA dijo...

Y después creo yo que mis consultorios están en mal estado... a propósito hoy mismo he estado con el tema de subvenciones para tratar de mejorar esto de la sanidad en los pueblos de Castilla y León.
El sábado yo creo que es de los días que más frío je pasau yu pol aquí...

Si te lo tengo que explicar... dijo...

Venga,venga... ¡Que no se diga! Para un tío que hace nada andaba en bolas por los campos nevados eso no es nada. Tómate un té calentito de esos tan ricos con los que te sorprende Misstake, y piensa que lo bueno de los malos ratos es que te ayudan a valorar mucho más los buenos. Y aplicando "con pinzas" las teorías de Maese Alix, lo que no puede contigo te hará más fuerte. Un abrazo!

Isadora dijo...

Bufffff!!!!
Oye, pero eso no durará mucho, no?

Furacán dijo...

A mi me recuerda al colegio donde estudié

Ramón Doval dijo...

Perdón, creo que era Urbino (que Urbina es un tío de protocolo). Pues le docteur Bovary y sus protuberancias.

davidiego dijo...

atalanta,
si estamos mecanizando demasiado la medicina, si lo que importa es el equipo humano, pero no racanees el calor, por favor.

manu,
mi temperatura corporal es de 32 grados, miedo tengo a ir a NZ a finales de verano y derretirme.
Y en la nieve estaba haciendo series y no pasé nada de frío.

isadora,
ja, ja, ja, ja,

ja


ja

ja

:D

furacán,
y no parabas para no tener frío, de ahí lo de furacán, o anticlón do ribeiro...

ramón,
no he leido ninguno de los dos, no sigas, pero gracias por ser seguidor.