sábado, 31 de enero de 2009

leches, mi nombre es Harvey

Harvey Milk un día abandonó su ciudad natal para empezar una nueva vida en la liberal San Francisco. En el barrio del Castro montó una tienda de fotografía y poco a poco, dentro de aquel barrio católico, fue creciendo una pujante comunidad gay. Con el tiempo se iría implicando en los problemas sociales y luchando porque los homosexuales tuvieran los mismos derechos que los demás, llegando a ser el primer político gay de un país en el que había grupos de presión homófobos que pretendían privarles de derechos laborales y sociales. Existía miedo a que su enfermedad, considerada hasta hace poco como tal por la OMS, se contagiara y les llevara a lanzarse sobre sobre los niños o cosas mucho peores. Como si los heteros no hicieran cosas parecidas.


Todos y cada uno pertenecemos a minorías, para protegernos nos integramos en grupos mayores, para normalizarnos. Por esa tendencia natural de los grupos grandes a temer a los pequeños, y acosarlos.



Queramos o no existen etiquetas, unas nos las ponemos nosotros, otras nos las ponen. Yo soy triatleta, el único deporte verdadero son tres, nadar, la bici y correr, que se resumen en uno solo. Yo soy de larga, yo olímpico, draft sí, draft no, yo soy escalador, yo corredor, yo popular, yo soy de grandes pruebas, yo de pequeñas, yo no salgo sin mi grupeta, yo me lo hago solo. Yo soy un currante, tú eres un pijo. Cada uno pretende defender su estilo de vida sin pretender imponerlo a los demás, respeta los derechos de los demás pretendiendo que hagan lo propio con los suyos, el famoso vive y deja vivir. Así debería ser. No dar importancia a las diferencias sino a lo que nos unen.



El problema surge cuando una minoría pretende no integrarse. Seguir con sus costumbres, con sus manías, con su vida normal, en una comunidad donde serían mayoría, en un pequeño lugar, formando guetos cerrados, negando el contacto con otras minorías, con la mayoría que ha formulado las normas de convivencia. Chocando con éstas, algunas costumbres, otras leyes. Y esto lo vemos a diario, en todos los niveles.



Mucho tiempo ha pasado desde que una persona se pusiera al frente de una multitud acosada y empezara su discurso con My name is Harvey Milk and I am here to recruit you.. pero ya he compartido mi opinión de que las cosas que tienen un día propio, todavía no son normales, no vale quererse sólo el catorce de febrero, ni que ellas manden el cinco del mismo mes, ni llamar a casa el veinticinco de diciembre, o el primer domingo de mayo, ni empezar un libro el vigésimo tercer día de abril, ni salir a la calle el veintiocho de junio... yo estoy orgulloso de lo que soy, soy tan normal que no veo nada extraordinario que haya que celebrar. Si la fiesta es divertida, si te apetece cometer excesos, disfrazarte, bailar, conocer gente, cambia el nombre a la fiesta, ¿no crees? lo demás es reducirse, dejar que el resto de los días no sean tu día.


Love Parade, Berlin

11 comentarios:

diego dijo...

Pues yo tambien soy normal, chulo, de larga, de un club de vinos , me mola el cafetito bien hecho, el saxo y el sexo, comer bien y dormir mejor...... lo que digo, normal que te quegues!
ay te dejo el comentario , paque luego te quejes, chulo. y encima el primero.

misstake dijo...

Celebraré lo que quiera cuando quiera, y si puedo que sea todos los días. Las fechas señaladas, para divertirse y ¿para cuándo el día del orgullo heterosexual de los médicos de Urgencias?

No necesito un día especial para decir o regalar lo que quiero a quien quiero, pero también es verdad que se me quedaría un poco cara de tonta si en un día de celebración impuesta nadie se acordara de mí.

davidiego dijo...

diego,
de todos modos hay que hacer un DIA CHULO, un poco más que los demás, con salidita en bici, su comida, sus risas, y para terminar un cafetito bien hecho.
(Rachel y Nacho ya tuvieron un pedacito de DíaChulo cuando estuvieron por aquí)
cuídate
pd: sale poesía con los posos del café?

misstake,
a tu primera pregunta, que te parece mañana?
en respuesta a tu segundo párrafo pregunto si hay queja, y sabes que esos días impuestos...

misstake dijo...

Me parece perfecto, y no, es sólo por si acaso...

Furacán dijo...

1 de Febrero, día del orgullo heterosexual de los médicos de urgencias, vaya fiestón! :-D

El resto, como decimos aquí, éche o que hai!

sislen dijo...

Pues que hay días para todo, días en los que te apetece ser uno más de la manada y otros en los que prefieres destacar y te asalta el pero ¿quién quiere ser normal?...
Lo de los días fijos, una excusa sin más ¿no?

Isadora dijo...

Si en el fondo, TODOS CELEBRAMOS LO QUE NOS SALE DEL PIE, CUANDO NOS SALE DE LA GAITA!

Que además hay días fijos...
Pues claro hombre!, por si hay algún listillo/a que se quiere acomodar y escaquear.

Porque estaréis conmigo que, p. ej. san valentín, no nos joroba por nuestra pareja, a la que adoramos ese y todos los días, nos fastidia porque a lo mejor ese día no nos cuadra o no tenemos ganas de regalar o festejar por lo que sea.

Pues - a - sa - car - lassssssssss!!!!!

Lo del DíaChulo... la verdad es que suena de bien!
:D

Rachel dijo...

El otro día estuvimos a punto de ver esa película que yo tengo muchas ganas.No habia entradas con lo cual fuimos a ver cuestion de honor.Buena pero desfasa un poquito al final. Perfecto el post sobre Harvey Milk y un apunte:estoy en contra del Día de La Mujer...del Día del Orgullo Gay...esas cosas no hacen más que diferenciar precisamente...
saludos doctor!!

davidiego dijo...

aclaración,
misstake y yo andamos separados por sesenta km y pico, yo de guardia, ella en casita a salvo de la lluvia, tonto sería que nos habláramos a través del blog.

furacán,
en Sanabria hacemos hermandad de blogueros galego(castellano)leoneses ;)

sislen
"lo de los días fijos sin más", pero no se perdona fiesta de guardar...

isadora,
vaya, todos lo que pasamos por aquí pensamos lo mismo.

rachel,
has pillado 2 de 3 temas (los otros se han quedado en el día de cada uno ;p )

¿y lo de las minorías que no se quieren integrar? pues los homosexuales de la peli querían ser uno más, sólo que no les dejaban. Pero ¿y los que quieren ser como son pasando de los demás?

edecast dijo...

Como siempre acertado, muy acertado tu reflexión.
Aunque de la conveniencia o no de los días de algo se puede hablar largo y tendido. Yo con algunos estoy de acuerdo, al menos durante un tiempo, pueden servir para hacer visible una realidad "oculta", para que algunos de los muchos que se esconden ese día no lo hagan (por ejemplo día Orgullo)... y piensen que hay muchos como ellos, y que es motivo para celebrarlo, motivo de fiesta, sin más.

Ramón Doval dijo...

"estoy en contra del Día de La Mujer...del Día del Orgullo Gay...esas cosas no hacen más que diferenciar precisamente...". Bien por Rachel. De hecho, los gays no llevan muy bien que otro no lo sea. Me parece tan mala la discriminación, como el darle demasiada importancia. Si no existe el día de los promiscuos, el de los picha-flojas, el de los menage-a-trois, o el de los hermafroditas ¿por qué tiene que haber uno para las parejas tío-tío/tía-tía? Que cada cual sea feliz como quiera (especialmente en su dormitorio), pero sin molestar a los que no piensen igual. No tengo nada contra los "homosexuales normales", pero no soporto a "las locas", más por vulgares, acosadoras y ridículas, que por lo que hagan o dejen de hacer en la cama.
Un triatleta-de larga (si le respetan los calambres)-pesadilla de desmontadores de metas.