viernes, 27 de mayo de 2011

crónicas desde el otro lado. cap 1.1

paseando por Nevada, Utah, Arizona y California
capítulo 1. alimentando el alma

Este ha sido mi primer viaje al país que se cree el centro del mundo y por ende del universo. Un país que tenía muchas ganas de visitar y en el que me he sentido más que al otro lado del océano, al otro lado de la pantalla, porque, lo reconozco, he visto tanta televisión, tantas películas, que gran parte del tiempo tenía la sensación de un dejá vu, en este caso real.


El motivo del triviaje era el IM de St George, Utah. Era un objetivo más que una excusa, no condicioné la semana previa a la prueba, sino que continuamos, iniciamos más bien, nuestro periplo viajero. Nunca sabremos cuánto condicionaron las experiencias previas el desarrollo de la prueba, pero en general el viaje ha sido estupendo y el amargor postIM ya pasó. Preferimos tapas a tappering.


 Para llegar a Las Vegas, puerta de entrada a St George, hacemos escala en Miami. Cola para pasar los trámites del control de aduanas, pasaporte, un par de preguntas y ya estamos en territorio norteamericano. Mucho hispano. Es curioso, tenemos que recoger las maletas en una cinta y llevarlas 60mts más allá a otra cinta, donde las agraciadas serán inspeccionadas. Mejor dejar las maletas abiertas, so pena de destrozo que lamentan pero que lo hacen por el bien de todos. La maleta de la bici fue examinada a la vuelta, consiguieron dejar el tetris del mismo modo en que lo encontraron, pero se dejaron una cerradura abierta..

Durante nuestra estancia americana hemos estado en todo tipo de hoteles, el más caro sextuplicaba al más barato, que fue el primero de Las Vegas, una habitación de motel, a nivel del aparcamiento, lo que favorecía la presencia de compañeros crujientes no deseados.


El desayuno suele consistir en café americano (aguado) con pretzel tomados en la misma recepción en los más modestos, hasta cereales, mantequilla, mermelada, y un tanque con una pegatina que pone 8%milk del que sale un líquido blanco que no probé, aunque en los mejores hoteles el desayuno hay que pagarlo aparte. Yo viajo con el tritazón que suelo llenar de cereales y yogur comprados, también viajaba con nosotros un bote de Nutella americana (distinta composición, mismo sabor) y otras delicatessen compradas allí, ya que introducir alimentos (reales, no lo suyo) desde fuera es imposible.

Flagstaff, en plena ruta 66, una ciudad universitaria donde la gente camina y se detiene

 En casi todas las habitaciones que hemos encontrado existía una cafetera con un par de sobres de café y   descafeinado, tienen tendencia a dejarla en el cuarto de baño (¿?), donde los inodoros no expulsan el agua desde debajo del óvalo superior donde nos sentamos, sino a nivel de la piscinilla con agua que se encuentra al fondo de la taza (creo que me entendéis).

Las camas son queen size (160) que suelen venir por pares, o king size (donde puedes dormir atravesado preguntándote where is the limit?). Desde que pisas el aeropuerto hay moqueta por todos los lugares (excepto la piscina) lo que favorece el acúmulo de electricidad estática que funciona a modo de compex y el barefoot por los pasillos. Aquí el minimal running y el barefoot está de moda, en multitud de tiendas organizan jornadas de entreno, aparece en los periódicos, pero ya hablaré de ello más adelante.

Exagerando, el café para esta gente es casi el mate para los argentinos. Pero café americano, a saber:
+ se toma de pie, andando, en el coche, visitando una tienda... sentarse es de raros,
+ el tamaño importa, es enorme, la cantidad de café es menor o igual, con lo que estás bebiendo café aguado,
+ olvídate de las tazas porcelánicas, el café americano se toma en vasos de espuma, generalmente con tapa,
+ no busques cafeterías, coffe shop o similares, busca Starbucks y acertarás: desde el supermercado y gasolineras hasta los centros comerciales y hoteles, la barra es la misma, el lujo se observa en la zona destinada a sentarse, pero nada de los sofás de cuero o sillas de madera que se encuentran en las franquicias europeas. Siempre tomarás el mismo café, aunque habrá lugares donde el tamaño más pequeño sea el de 375ml! En el súper también se vende café soluble en sobres o diversas especialidades embotelladas de la marca de Seattle.

me da igual, sigo negando esta foto, ése no soy yo


1 comentario:

Santa dijo...

interesantes apuntes... tengo muchas ganas de ir!!!!

Amigos crujientes...