miércoles, 9 de mayo de 2012

Prehistoria olímpica


Un aplaudido desfile antropológico abrió los juegos olímpicos de 1904, en la ciudad norteamericana de Saint Louis.

Desfilaron los negros, los indígenas, los chinos, los enanos y las mujeres.

Ninguno de ellos pudo participar en las competencias atléticas, que comenzaron al día siguiente y duraron  cinco meses.



Fred Lorz, blanco y macho, gano la maratón, que era la competencia más popular. Poco después se supo que había corrido la mitad del circuito en el automóvil de un amigo.


Ésa fue la última trampa olímpica ajena a la industria química.

Desde entonces, el mundo deportivo se modernizó.

Ya los atletas no compiten solos. Con ellos compiten también las farmacias que contienen.

Eduardo Galeano
Los hijos de los días.

7 comentarios:

ser13gio dijo...

Estoy en desacuerdo. Sigue habiendo trampas de otro tipo, pero la farmacia ha tomado la preeminencia, pero no es exclusiva. Lo del motor en la bici (sea bulo o no), recortes en carreras, trampillas en puertos de grandes vueltas, etc. son clásicos.
s

davidiego dijo...

siempre sembrando polémica, y más ahora que en las farmacias se venden desde pomadas para las rozaduras inguinales, y disminuir la fricción, a sillas de ruedas motorizadas.. y si falta algo, en una botica andorrana se encuentra de todo.

Xocas dijo...

Me has traído un recuerdo y es que la historia del maratoniano tramposo la leí en el Manual de los Jóvenes Castores. ¡Anda que no ha llovido!

Si te lo tengo que explicar... dijo...

Me temo que los tramposos han existido y existirán siempre. Si hay gente que hace trampas hasta para entrar el mil en una prueba popular, qué no harán por la gloria y la fama...

Xavi Garcia dijo...

Tramposos, existían, existen y existirán...que le vamos hacer c´est la vie! pero lo que hay que hacer es si nos ocurre y pasa delante de nuestro camino...denunciarlos...hasta que se aburran de hacer trampas!

Un abrazo!

Xavi.

Furacán dijo...

En la antigua Grecia a los tramposos les imponían una multa cuyo importe se destinaba a fabricar estatuas de Zeus que colocaban en la vía que conducía al estadio olímpico. Creo que la vía acabó llena de estatuas :-) No es nada nuevo.

davidiego dijo...

xocas,
los JC!!! yo también tenía muchos manuales y cientos de Don Mikis!!

ironmanu,
exterminémoslos!

xavi,
pero sobrevivirán, como las cucarachas.

furacán,
pues aquí que limpien las cunetas, que nunca se acaba la mierda.