miércoles, 9 de marzo de 2011

el principio de la larga

O el final. Porque el otro sábado corrimos los 24km finales de la Transgrancanaria (123km), desde Teror a Las Palmas. Corrimos sí, los dos triviajeros, aunque uno por delante, y la otra, en buena compañía por detrás.

 ánimos compartidos, no sabemos qué nos espera

 Un autobús nos llevó a la salida. Mientras apurábamos un café pasaban los corredores de otras distancias que habían tomado la salida antes (Maratón 42km). Gente muy variopinta. Más de uno no ocultaba sus nervios.

 si quieres volver a casa no te queda otra que hacerlo a pie

Más de quinientas personas nos agolpábamos en la plaza de Teror. Se pedía material obligatorio que luego nadie verificó, por eso casi todos íbamos con mochilas. La mía vacía, un poco de agua, el móvil y un par de geles. De todos modos esto trata de dos cosas, unos queremos divertirnos, otros vender ropa y zapatillas.

 mi única foto en carrera...

Salida en tropel calle arriba, la cuesta continua y sin querer me veo entre los diez primeros. Mientras se sube mantengo el puesto, incluso alcanzo a los cuatro primeros, y eso que no se han perdido, como en una ocasión que lideré una carrera en Cáceres al perderse el grupo de cabeza…

 muchísimas gracias a Nayra que cuidó y animó como nadie a mi chica

 Ya llegarían las bajadas y mi fuerza no puede compensar mi total falta de técnica. Me avergüenza bajar andando por donde otros me pasaban corriendo. Pero cuando desaparecen los pedregosos torrentes secos, las bajadas imposibles por barrancos y controlo mi potencia en las empinadas bajadas por senderos logrando asentar bien el pie y sin que la torsión de los tobillos lleguen al fatídico catacroquer.

 al final, sin los petos de colores que nos diferenciaban, somos todos iguales, 
en la medida de nuestras posibilidades hemos vencido a la distancia que nos desafió

En general el circuito del trail corto es cuesta abajo, con cuatro o cinco repechos. Esto es más duro para los cuádriceps y para la cabeza de los que no sabemos bajar. Los últimos cuatro kilómetros son cuesta abajo por una pista asfaltada abandonada y ahí intento recuperar puestos, consiguiendo colocarme noveno absoluto y segundo en mi grupo de edad casi en la línea de meta de la Transgrancanaria Starter. Muy buena organización, comida el día antes y después de la prueba, guardabolsas y servicio de masajes, que al llegar antes que los de las distancias mayores (Sur-Norte 96km y Transgrancanaria 123km) pillé para mi solo.

Ducha, cambio de ropa y a sacarme foto con los campeones. El día de la carrera estaba pletórico, lástima que al ser distancia de iniciación no hubiera podio para los grupos de edad. Las agujetas vendrían al día siguiente.

A Zigor Iturrieta (Txepeldun de la Transgrancanaria 123km) 
lo encontré mientras buscaba un taxi para volver al hotel.

A A. supercampeona del día, la encontré a dos kilómetros de meta.
Desde allí fue ella la que esta vez fue la protagonista de las fotos.

Y descubrió esa sonrisa que todos buscamos cuando tomamos una salida 
y que sabemos que nos espera al final de la alfombra.

Y recuerda que te espera más crónica en Demonfit

¡Vive Salvaje! ¡Vive Demon!

martes, 8 de marzo de 2011

matemos a los pobres

Su voz, pues, me cuchicheaba esto: «Sólo es igual a otro quien lo demuestra, y sólo es digno de libertad quien sabe conquistarla.»


Inmediatamente me arrojé sobre mi mendigo. De un solo puñetazo le hinché un ojo, que en un segundo se volvió del tamaño de una pelota. Me partí una uña al romperle dos dientes, y como no me sentía con fuerza bastante, porque soy delicado de nacimiento y me he ejercitado poco en el boxeo, para matar al viejo con rapidez, le cogí con una mano por la solapa del vestido, le agarré del pescuezo con la otra y empecé a sacudirle vigorosamente la cabeza contra la pared. He de confesar que antes había inspeccionado los alrededores en una ojeada, para comprobar que en aquel arrabal desierto me encontraba, por tiempo bastante largo, fuera del alcance de todo agente de policía.


Como en seguida, de un puntapié en la espalda, bastante enérgico para romperle los omóplatos, acogotara al débil sexagenario, me apoderé de una gruesa rama que estaba caída y le golpeé con la energía obstinada de los cocineros que quieren ablandar un biftec.


De repente -¡Oh milagro!, ¡oh goce del filósofo que comprueba lo excelente de su teoría!- vi que la vieja armazón de huesos se volvía, se levantaba con energía, que nunca hubiera sospechado yo en máquina tan descompuesta, y con una mirada de odio que me pareció de buen agüero, el decrépito malandrín se me echó encima, me hinchó ambos ojos, me rompió cuatro dientes, y con la misma rama me sacudió leña en abundancia. Con mi enérgica medicación le había devuelto el orgullo y la vida.

Hícele señas entonces, para darle a entender que yo daba por terminada la discusión, y, levantándome tan satisfecho como un sofista del Pórtico, le dije: «¡Señor mío, es usted igual a mí! Concédame el honor de compartir conmigo mi bolsa; y acuérdese, si es filántropo de veras, que a todos sus colegas, cuando le pidan limosna, hay que aplicarles la teoría que he tenido el dolor de ensayar en sus espaldas.»

Me juró que se daba cuenta de mi teoría y que sería obediente a mis consejos.

Poema número 49 de El spleen de París 
(Los pequeños poemas en prosa)
Baudelaire

lunes, 7 de marzo de 2011

no es lo mismo

Nuestros dos coches, a la misma velocidad, no consumen lo mismo.



Y tampoco es lo mismo que un trabajador, o parado, pague las mismas medicinas que un pensionista que le dobla en ingresos obtiene gratis.

Pero claro, estas medidas, y otras más justas, no se piensan.

Los que nos conducen dan bandazos.

viernes, 4 de marzo de 2011

contagio

Supongo que la vía de contagio es por contacto. Y en un principio lo intenté de mil maneras sin éxito, para al final comprender que lo importante para uno no tiene que significar lo mismo para el otro, que las cosas no se imponen, que no se hace proselitismo por la fuerza o el regalo. Que la manera preciosa y verdadera de que algo surja es que el otro quiera.

Y lo mío tiene dos caras. Por un lado se me ve feliz la mayoría de las veces, por otro se me encuentra demasiado ocupado, demasiado sacrificado, todos los días, buscando el hueco, corriendo de un lado a otro para correr otro poco, madrugando, contracturas, fríos, caladas... no parece demasiado atractivo.

Y sin embargo ahí está A.

- me voy con la bici dos horas y media, a la vuelta ducha y salimos, ¿vale?
- sí, después, primero vamos a correr.
- ¿?
- quiero correr un poco, para entrenar...
- ¿con que zapatillas?

(Hago inciso en que tiene un poquito de todo, mucho más material que cuando yo corría 30' todos los días con sudadera, camiseta y pantalones cortos todo de algodón)

- con las de monte.
- uff, pues hasta que pillemos pista tienes que corre al menos un kilómetro, ¿qué tal?

(hago otro inciso, siempre que coma A. es inagotable al caminar deprisa turisteando, pero tener los dos pies en el aire es otra historia)

Y así cayeron cuatro kilómetros.

Bip, bip. Mensaje multimedia recibido. Una foto, en mallas, corriendo con el pulgar en alto.

Esto es un nivel superior. Ha salido a entrenar sola.

Y aquí estamos. De vacaciones por Las Palmas. Hay que aprovechar el viaje. Mañana me pondré un dorsal, el de la Starter (no había permisos para más)  mi start en el mundo del trail. 

A. me acompaña a la cena de atletas, o ella es acompañada por mi a su primera pasta party.

Espero que disfrute.

jueves, 3 de marzo de 2011

soy Demon

¡Sorpresa!

Además de en este blog, a partir de hoy también podéis encontrarme participando en una nueva web de deportes de resistencia, Demonfit.com.


Demonfit pretende ser un espacio donde algunos deportistas amateurs contaremos nuestras experiencias, formas de entender el deporte de resistencia, competiciones, etc... A muchos seguro que ya los conocéis. Todo será desde nuestro punto de vista personal: unas veces escribiendo con la cabeza y, las más, escribiendo desde el corazón y las tripas. También escribirán algunos profesionales de la nutrición, entrenadores, coaches, etc.

Para poder llegar a más gente, también estamos en Facebook

¡búscanos como Demonfit Resistencia!




Espero que los que os pasáis por aquí lo hagáis también por Demonfit. Nos vemos.

Vive salvaje. Vive Demon.

miércoles, 2 de marzo de 2011

calentones

En estos días de invierno en que de refilón se cuela la primavera, a los que gustamos de la bici no nos queda otra que finalizar nuestro invernar y encontrarnos en las carreteras. Los que por aquí pasáis sabéis que durante todo el año las voy conquistando, pero hay gente que aparece con los primeros rayos del sol.

Estaba el otro día compartiendo kilómetros con mi otrora entrenador de mis primeros IM, salida tranquila, cuando a lo lejos por detrás vemos dos sombras. La verdad es que me enfadé un poco, nuestro ritmo no era malo, pero hacía muchos meses que no me alcanzaba nadie en condiciones normales.

Nos conocíamos. Hacía tiempo que no nos encontrábamos. Dos ciclistas aficionados que suman 100 años entre los dos. Estrenando bici.

Repetí al día siguiente con mi amigo. Le acompañaría en su entreno y luego proseguiría yo con mi tirada larga. Buscaba cadencia y buen ritmo. El día era fresco. A los 200mts de iniciada la marcha nos vuelven a pillar los mismos de ayer. Ciclista bueno y ciclista malo, o ciclista sincero y ciclista mentiroso, o ciclista vanidoso de lo que hace y ciclista engreído de lo que no hace.

Me explico.

Ambos tipos enjutos. Equipación reluciente. Vientres musculares que se marcan bajo la lycra larga. Cara afilada. Poquito a poco que sube el ritmo. Siempre un dedo por delante su rueda. Mirando al frente. Siempre hablando para demostrar que no hay esfuerzo (lo importante es poder hablar, decía aquella publicidad de móviles). Los velocidad se mantiene, ya se suba se baje o se llanee, los watios suben. Rozo las cuatro cifras en subidas puntuales. También yo saco temas de conversación. En toda grupeta lo primero que hay que hacer es identificar al eslabón más débil, es del que te tienes que preocupar, no lo sea yo mismo y me quede descolgado. Mi amigo que en un principio se quedaba dando permiso para marcharnos, ahora aguanta.

- pues no, no entreno casi nada. De hecho este año casi lo dejo. Llevaré mil kilómetros este año...

Y yo me acuerdo de los tres mil doscientos de la columna de la derecha que tan poco me han cundido estas veinte semanas.

Y de mi casco se escurren gotas de sudor que creía impensables en febrero.

- pero qué dices, si yo llevo mil cuatrocientos solo este mes, y casi todos los he hecho contigo. Y llevamos así desde diciembre, (doce semanas, y desde antes el rodillo, y el gimnasio diario).

Así que se presume de hacer más que los demás, y de hacer menos, casi nada.

En el cruce nos separamos las dos parejas. Entre mi amigo y yo ahora tenemos más cobertura. Ha sido una hora a 240w normalizados. Empezamos la subida tranquilos pero una llamada familiar le apremia a acelerar el paso.

Al girar el viento en cara se recrudece, y encima ahora no corremos por gusto sino por necesidad.

Y cuando ya estábamos bastante calientes nos encontramos con un desenjaule de cara.

Pena que tenía la memoria del móvil llena.

martes, 1 de marzo de 2011

de cisnes negros y calvos dorados

No niego que la chica se merezca la aúrea estatuilla por su excelente interpretación salvadora de una película que no me acaba de llenar, de sensaciones opresivas y de argumento muy sencillo. Una perfeccionista e infantilizada bailarina lucha por el papel de su vida.

No me gustan las películas de miedo psicológico. De sustos porque sí o engaños. Y hay demasiado ballet.

Y con esto habrá a quien le encante.

A mi me encanta Natalie desde que debutó en León el Profesional (una de mis pelis favoritas) y me enamoró después en Beautiful Girls, también ha tenido sus cosas a olvidar, como Darren Aronofsky tiene La Fuente Perdida tras su magistral Requiem por un sueño (otra de mis preferidas) que justifica que haya visualizado toda su corta filmografía.


En general, en un año donde ninguna película sorprende sobre las demás, el reparto de los calvos de oro me ha parecido justo. Quizás The fighter se merecía algo más, igual que Origen, aunque se reconoce al genial Bale de la primera y los efectos de la segunda.