Mostrando entradas con la etiqueta venecia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta venecia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de julio de 2008

Sí!



Paseo tranquilo hoy ya que el largo día de ayer nos permitió ver casi todo, el casi que queda nunca se ve. Iglesias cerradas, plazas atestadas, obras, callejones sin salida y un entierro por los canales. No ha llovido pero tampoco ha calentado tanto como los días anteriores. Quinientos puentes, noventa iglesias y lo que no se puede contar. Hemos visto la ciudad desde otra perspectiva, nos hemos dejado llevar en góndola por los canales de esta ciudad y ella ha dicho que sí..


Pienso en el domingo al cruzarme con corredores que cruzan mil puentes en sus entrenos, y quién no ha tenido la tentación de nadar hasta el otro lado. Estos días italianos son de pasta party, las piernas cogen tono a fuerza de no parar y el día 13 lo daré todo no ya por mi, que he disfrutado estos meses, sino por quienes me han apoyado o por lo menos aguantado este tiempo. Estos días son la primera transición, en este caso no sabemos a dónde nos llevará esta calle, aunque seguro que a un lugar que no nos defraudará..



martes, 8 de julio de 2008

Venecia

Venecia es puntual, a las seis llueve. Ayer nos recibió una gran tormenta nada más bajar del autobús que nos traía del aeropuerto de Marco Polo y hoy nos aguardaba a que saliéramos al balcón de la basílica de S.Marcos para saludar. Venecia está tomada por turistas, que no se amilanan con la lluvia. Se recogen quién sabe dónde y vuelven a aparecer cuando escampa, otros muchos no se esconden, se empapan, como nosotros hicimos ayer.

Hoy es S. Fermín, y como toca hemos caminado por el dédalo de calles evitando que el Sol nos alcanzara, porque ha lucido en todo su esplendor. Hemos paseado a lo largo, ancho e incluso alto de esta ciudad. Cruzamos un puente y volvemos por otro. Pisamos calles en hora punta de turistas y nos escondemos en pequeñas plazuelas donde somos los únicos.

Visita al Dorsoduro, callejuelas desiertas, universitarios, iglesias, pies en los canales, primeras pizzas y birra picola al lado del puente de la Academia antes de cruzar a S. Marcos, donde nos juntamos con el resto del rebaño, el canal también quiere estar en la plaza y aflora entre sus baldosas. Muchas camisetas de fútbol pero ninguna con la M mágica. Nos sentamos en el café Florian y suena La vida es bella. San Marcos es preciosa, subimos a su balcón con la excusa de hacer unas cuestas de cara al domingo, acariciamos sus caballos y vemos la ciudad desde otra perspectiva. Aparece la lluvia, fresquita de verano, y nos sentimos más cerca del cielo, aunque A. no está contenta y sube al Campanille, donde nos retrata a todos los turistas como somos, miguitas en el universo.

Descubrimos el Campo de l'Arsenal, que no tiene nada que ver con el football, más birras, grande e picola y una ración de patatines. Placita recoleta y preciosa, vemos los primeros corredores (militares del cuartel vecino) que despiertan un poco de envidia, aunque sé que yo también en ellos cuando me miran. También aparecen un par de niños en bicicleta y ya no puedo más que imaginarme a esos dos enormes leones deseando hacer unos largos en el canal...

No sé si habremos corrido la maratón, pero poco le ha faltado. Ha sido duro pero nos hemos hidratado bien, por dentro y por fuera y hemos repuesto fuerzas cuando estas flaqueaban en los distintos avituallamientos. En vez de gomas de colores para contar las vueltas hemos picado algún recuerdo y hemos llegado a boxes cuando la luna ya se reflejaba sobre el canal. Ducha y a dormir, que aún queda mucho viaje.


Ciao!

PD: ampliando la foto de la plaza de S. Marcos, en el cruce de las dos líneas blancas más largas, bajo una persona de pantalones blancos aparece triWally, suerte.